Mateo Salvatto creó con 19 años Háblalo, una aplicación que les facilita la comunicación a 65.000 personas con discapacidad en 75 países del mundo ante situaciones de la vida cotidiana.

En España, Háblalo cuenta con 4.980 usuarios y prevé expandirse todavía más -de 2018 a 2019 sumó 2.000 descargas-, según dice Salvatto a Efe, argentino de 20 años de edad pero con raíces y ciudadanía españolas.

 La idea original del proyecto fue asistir a sordos e hipoacúsicos pero se convirtió en un software útil también para personas con parálisis cerebral, Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), Trastornos del Espectro Autista (TEA), entre otras discapacidades que dificultan la comunicación.

Háblalo fue reconocida por MIT, la Universidad de Pekín y el Gobierno de Indonesia

Sus principales funciones son el traductor de texto a voz y de voz a texto, herramientas útiles pensadas para cualquier situación de la vida cotidiana y lo que más destaca Salvatto es que no precisa una conexión a internet.

Háblalo tuvo importantes reconocimientos internacionales: el MIT le otorgó el premio a la innovación humanitaria del año en 2018; la Universidad de Pekín lo premió como el mejor proyecto social del mundo; y el Gobierno de Indonesia también destacó su labor.Salvatto, técnico en electrónica, se convirtió en 2016 en el primer argentino, junto con un compañero, en ganar el mundial de robótica.

La aplicación no necesita conexión a internet

"Yo siempre digo que esta parte de mi vida, la robótica, fue lo que me permitió hacer todo lo demás porque ahí aprendí jugando o compitiendo con robots toda la tecnología que después me permitió hacer un software que ayude a tantas personas con discapacidad", cuenta.

Luego de haber ganado tal competencia y de sentir que controlaba la tecnología, el joven emprendedor se planteó: "Podría usar todo esto para ayudar a alguien". Fue entonces cuando recordó que su madre era profesora de sordos, por lo que durante toda su vida había convivido con personas con esa dificultad, y se sintió impulsado a ayudarlos.

"Así nació la primera versión de Háblalo, que era súper básica y no tenía muchas funcionalidades pero después de dos años y medio creció para ser un software que asiste a más de 65.000 personas con discapacidad en 75 países del mundo", relata.

Para los usuarios, la aplicación es totalmente gratuita. Según explica Salvatto, su modelo de negocio está fundado en cobrarles a empresas y a gobiernos por enseñarles a prestar servicios a personas con discapacidad.

"Cualquier local de comida rápida, farmacia o restaurante del planeta, ya sea en España, Indonesia o Argentina, tiene el mismo problema: si llega una persona sorda o con parálisis cerebral a comprar algo, es muy probable en el 90 % de los casos que no los puedan atender", plantea el fundador de Háblalo.

Háblalo funciona para diversos tipos de tiendas y comercios

El servicio, que puede ser contratado tanto por un restaurante como por una estación de policía o una oficina del Gobierno, consiste en una suscripción mensual -en España ronda los 20 o 25 euros por mes en el caso de tiendas particulares- en la que la empresa otorga una tableta con la aplicación personalizada para cada local en específico.

Cuando el proyecto empezó a crecer y ya contaba con alrededor de 20.000 usuarios, Salvatto decidió darle un marco institucional mayor, por lo que creó Ateroid Technologies, una empresa donde ahora trabajan nueve personas.

La expansión del proyecto, dice su fundador, fue "totalmente orgánica". Primero creció en Latinoamérica y a raíz de los reconocimientos que recibió por parte de instituciones internacionales, llegó a China, Indonesia, Estados Unidos y otros mercados, aunque en España logró visibilidad por el "boca en boca" y en África es donde tiene menos presencia.

Al ser preguntado por una posible oferta de compra por parte de alguna compañía, el joven responde: "Yo no quiero que se pierda el espíritu de Háblalo, prefiero un millón de usuarios que un millón de dólares, con lo cual eso es para lo que trabajamos".

 Por Lucía Fortin