Boomva es la plataforma global de servicios del día a día pensada para las personas que demandan cualquier tipo de servicios.

La app conecta a profesionales con usuarios que requieren de un servicio cotidiano o de manera puntual, con la ventaja de poder comparar diferentes profesionales gracias a un sistema de valoraciones.

Boomva ya cuenta con más de 800 profesionales adscritos a la plataforma y distribuidos en ocho sectores: bienestar, belleza, cuidados, hogar, clases particulares, ocio y eventos, empresa y mascotas. Profesionales especializados en carpintería, peluquería, limpieza del hogar, mudanzas o clases particulares se encuentran en la app.

Además de los servicios tradicionales, la startup española cubre otras necesidades menos habituales como son la ayuda de un personal shopper, nutricionista, costurera, paseador de perros, asistencia a tercera edad, especialista en marketing o wedding planner.

Boomva, que de momento opera en Madrid y Barcelona, pretende llegar al resto de ciudades españolas en los próximos meses

Sus fundadores, Víctor Ortega y Eduard Justicia, han desarrollado una plataforma global de la cual poder beneficiarse tanto clientes como profesionales, a los cuales les permiten gestionar sus servicios de manera centralizada desde un dispositivo móvil.

“Una misma persona puede necesitar un día la ayuda de un fontanero y al siguiente la de un diseñador gráfico. Nuestro objetivo es convertirnos en la app de referencia de esa persona, y que directamente acuda a Boomva ante cualquier necesidad que le surja, sabiendo que nuestra app le ofrecerá un servicio fiable, rápido y de calidad”, ha señalado Ortega.

Para contratar un servicio a través de Boomva, el cliente busca en la plataforma el profesional que mejor cubra sus necesidades y se comunica con él a través de un chat.

Una vez acordado y confirmado el servicio, se emite el pago, el cual es retenido por Boomva hasta que el servicio se produzca y el usuario publique su valoración hacia el profesional.

En ese momento se desbloquea el pago transfiriéndose finalmente al trabajador.