Una startup valenciana experta en longevidad ha cerrado una ronda de financiación de 430.000 euros liderada por el fondo por el fondo JME Ventures, junto a KFund, Seedcamp y NextVentures.

La plataforma tiene como objetivos retrasar los daños asociados al envejecimiento, aumentar la longevidad saludable y mantener la autonomía de los mayores al tiempo que también se retrasa el momento de la dependencia.

Rosita, como se ha denominado la aplicación, está dirigida a personas de entre 60 y 80 años que quieren mejorar su calidad de vida para retrasar el riesgo de dependencia, y la misma funciona como un asistente personal o coach a través de una app, que asesora a cada usuario para mejorar su salud y lograr una longevidad saludable.

“Es el momento de que la tecnología se ponga al servicio de aumentar la longevidad saludable, y los productos tecnológicos orientados a personas mayores son un océano azul de oportunidades gigantesco", según ha señalado desde JME Ventures Samuel Gil.

Retrasar el momento de la dependencia

La metodología de esta plataforma desarrollada bajo el liderazgo del doctor Miguel Ángel Fernandez Torán -también presidente de la asociación CVIDA y vicepresidente de la Asociación Española de la Medicina del Estilo de Vida- logra retrasar el momento de la dependencia a través de la metodología de reversión de fragilidad investigada por José Viña, catedrático de fisiología de la Universidad de Valencia y especializado en longevidad y envejecimiento.

Por su parte, Clara Fernández, cofundadora de la plataforma, ha señalado que "todo el mundo debería tener un Plan de Longevidad de sus próximos 20 años, y planificar su futura calidad de vida como si planificas una hipoteca o una carrera profesional".

El método de esta startup consiste en un programa global que intercala actividades para reforzar la salud mental con ejercicios físicos adaptados que ayudan a minimizar los riesgos de caídas y a ejercitar todo el cuerpo con clases virtuales de musculatura y otras cardiovasculares.

También incluye sesiones educacionales para mejorar la calidad de vida e implementar nuevos hábitos saludables y programas como el de fisioterapia, donde profesionales ayudan a los usuarios a identificar el dolor, les enseñan a estirar para evitar lesiones, etc.