El salario bruto de un autónomo digitalizado, aquel que utiliza herramientas digitales para complementar su actividad, puede superar hasta en un 36 % de media al de un trabajador por cuenta ajena, según un estudio que ha realizado la empresa Billin a partir de sus clientes autónomos.

Según esta compañía, que ofrece servicios de facturación digital a más de 75.000 autónomos, el salario bruto anual de los autónomos españoles que utilizan su herramienta es de 32.108 euros, un 35,8 % más que salario bruto anual medio en España, que es de 23.645 euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2017, los últimos disponibles.

El cálculo del salario bruto anual de los autónomos de esta plataforma se obtiene al extraer de su facturación los costes de la actividad empresarial, entre los que están la cuota a la Seguridad Social, los pagos de impuestos, alquiler de oficinas, gastos en gestorías y otros servicios, como la conexión a internet.

Estos autónomos llegan a facturar una media de 68.438 euros anuales (5.703 euros de media al mes), según Billin repartidos de forma creciente durante el año, ya que el primer trimestre (de enero a marzo) suele ser el de menor facturación y el último (octubre a diciembre) llega a representar el 28 % de los ingresos anuales.

En cualquier caso, las ganancias de este tipo de autónomos, que se distinguen por su uso de las plataformas digitales, triplican el salario bruto promedio del autónomo español, según esta compañía de servicios de facturación digital.

Creatividad, comercio, inmobiliario o servicios: áreas del autónomo digitalizado

Entre las áreas de actividad más comunes en este tipo de autónomos digitalizados, Billin ha señalado cuatro grupos con mayor presencia entre sus clientes: los perfiles creativos, los comerciales, los relacionados con el sector inmobiliario y los de servicios.

En el primer grupo destacan profesionales de áreas creativas como diseñadores web y gráficos, trabajadores del sector audiovisual, fotógrafos o expertos en marketing digital.

También forman parte de esta muestra los empresarios autónomos del comercio electrónico, así como comerciantes minoristas con tiendas físicas que utilizan herramientas digitales para gestionar su negocio, comercio mayorista e intermediarios.

En el sector inmobiliario figuran autónomos del sector de la arquitectura, la gestión de alojamientos vacacionales, agencias inmobiliarias, restauradores y constructores.

Por último, hay varios tipos de profesionales de servicios digitalizados entre los protagonistas de este estudio, de áreas como limpieza, fontanería, talleres mecánicos y jardinería.

Los autónomos digitalizados tienen mayor presencia geográfica en comunidades como la Comunidad de Madrid, Cataluña, Andalucía, Canarias y Comunidad Valenciana; mientras que la Región de Murcia, el Principado de Asturias y Extremadura, en este orden, están a la cola en el número de profesionales de este tipo, según Billin.