'Yaku' es el término que designa el agua en quechua, la lengua más extendida en la cordillera de los Andes suramericanos, y llevar agua limpia a las zonas rurales de Perú es el objetivo de Yaku Sin Límites, el proyecto de dos emprendedoras peruanas que han desarrollado unos biofiltros naturales que pueden purificar entre 1.000 y 1.500 litros de agua cada uno.

"Un 5 % de la población infantil de Perú muere cada año a causa de las aguas contaminadas con metales pesados, y también afecta a las personas mayores, que los acumulan en el cuerpo y les generan enfermedades como el cáncer", ha explicado a EFE Yesenia Cahuana, una de las impulsoras de este proyecto emprendedor junto a Andrea Rubi.

Ambas han sido invitadas a España al ser ganadoras del concurso internacional 'Nosotras innovamos' de proyectos de innovación tecnológica con impacto social y ambiental lanzados por mujeres, un certamen impulsado por la Cátedra Regional de la UNESCO Mujeres, Ciencia y Tecnología y por Barcelona Activa, la agencia de desarrollo económico del Ayuntamiento de Barcelona, lo que les ha permitido acudir a un encuentro de formación empresarial en la Ciudad Condal.

Cahuana estudió ingeniería química en Perú y continuó sus estudios de ingeniería agrónoma en Costa Rica, donde desarrolló un biofiltro que permite aislar los restos de metales pesados disueltos en el agua para conseguir agua limpia, y que se puede elaborar de forma artesanal aprovechando desechos vegetales, animales, arcilla y carbón.

"El diseño está pensado como una bomba de agua natural que incluirá el filtro, de manera que una persona que quiera extraer agua de un río o un lago, al pasar por el biofiltro va a tener agua limpia", ha detallado esta emprendedora peruana.

Las responsables de Yaku Sin Límites esperan en los próximos meses legalizar su diseño y arrancar una planta de elaboración artesanal de los biofiltros, para lo que quieren contratar a madres de familia de zonas rurales en la región de Arequipa, al sur del país.

Luchar contra el machismo para emprender

"Ser elegidas nos genera más confianza en el proyecto y esta formación nos permite obtener el conocimiento que nos falta", ha asegurado Cahuana, que ha admitido que ser mujer emprendedora no es sencillo en determinadas áreas de Perú.

"En Perú, en ciertas zonas está muy presente el machismo, eso limita a la mujer a la hora de expresar sus ideas, al sacar papeles por ser mujer te retrasan los plazos, hay mujeres que no trabajan porque su esposo es el que tiene que mantenerla", ha denunciado.

Por ello, su proyecto dará empleo a mujeres en zonas rurales, con el objetivo de romper límites, de la misma forma que quieren que el agua (Yaku) no los tenga y llegue limpia a todos los habitantes de zonas rurales en Perú.