Leif Ferreira, programador y emprendedor español que en 2014 fundó la plataforma de pago de bitcoin o criptomoneda Bit2Me, nos cuenta en una entrevista las virtudes de esta moneda virtual que crece imparable dentro de los grupos sociales de todo el mundo.

Leif Ferreira se introdujo en el mundo del bitcoin en 2014, donde el panorama era muy distinto al de ahora, ya que faltaban infraestructuras, medios y conocimientos, creando entonces una plataforma que permitía a la gente tener acceso a las criptomonedas, lanzando así Bit2Me en diciembre de ese mismo año, un sistema que define como "más fácil de usar que Whatsapp".

"En ese momento me sorprendió bastante la demanda, unos 10.000 euros de operaciones al mes, y ahora tenemos 1,5 millones mensuales, una evolución brutal", explica Ferreira, quien añade que "la demanda y el interés crecen de forma exponencial, en enero de este año el bitcoin estaba a 2.000 dólares, y hace dos días ya se colocaba en 6.000 dólares".

Aún así, es difícil que alguien consiga hacer dinero de esta forma, ya que el bitcoin cotiza, a veces baja y otras sube, "pasando recientemente de 5.000 a 4.000 dólares y de ahí el salto a 6.000 dólares. Ante esta presión, mucha gente pensó que lo mejor era vender lo que tenía", advierte el creador de Bit2Me.

Cerca de 300.000 comercios en el mundo ya aceptan bitcoin, según Ferreira

Al nivel legislativo, en la Unión Europea el marco regulatorio establece que el bitcoin está sujeto a IVA y exento, por lo que solo a través de una factura normal y corriente puedes utilizar y cobrar bienes y servicios con esta moneda "de forma totalmente legal".

Sin embargo, el bitcoin no está tan extendido aún entre el público general "básicamente por desconocimiento, ya que la gente sigue teniendo concepto de dinero como algo respaldado por el oro", explica Ferreira, quien cree que "es cuestión de meses que un grande como Amazon o que un gobierno acepte el pago con esta moneda".

De hecho, nos cuenta que hay en torno a 300.000 comercios a nivel internacional, con empresas como Rakuten, que ya aceptan pagos en bitcoin, el cual es además "imposible de falsificar".

Frente a un sistema financiero tradicional que "no es tan seguro y estable como parece, con episodios como corralitos que no garantizan que el dinero que uno tenga en el banco sea ciertamente tuyo", el bitcoin se presenta como una alternativa con un alto nivel de seguridad y fiabilidad, ya que está basado en matemáticas, "que son exactas", defiende Ferreira.

"Bitcoin no solo es mejor que el dinero, sino que incluso personalidades representativas como el co fundador de Apple Steve Wozniak ya exponen que es mejor que el oro cuando lo utilizamos a nivel de reserva de valor, no como materia prima".

"Tiene una característica curiosa, que algunos consideran deflacionaria, que es que solo hay 21 millones de bitcoins disponibles, de los cuales 16,5 millones ya están circulando, tres de cada cuatro, tres se utilizan como reserva de valor y el restante como moneda de intercambio".

"Todas las reglas del juego están además escritas en un programa, Blockchain, que a su vez cuenta con un libro de contabilidad que guarda una base de datos de forma distribuida con la seguridad de que cualquiera la puede ampliar, pero no modificar a traición, lo que suma seguridad", añade el fundador de Bit2Me.

"Bitcoin permite que aproveches esa privacidad financiera, pero que a nivel público aparezcan todas las operaciones registradas mediante el uso de una tecnología que incluso sería recomendable que usasen los gobiernos en distintos países".

Sin embargo, Ferreira advierte que bitcoin debería solucionar de manera más efectiva el tema de esta privacidad, ya que sus transacciones se pueden rastrear y no son anónimas, sino seudónimas.

El bitcoin es una moneda "totalmente separada" de la política, según Ferreira

También añade a sus virtudes que la criptomoneda está además "totalmente separada" de la política y de sus intereses, por lo que "bitcoin no puede entenderse solamente como un componente tecnológico, tiene otro elemento político y otro social", ya que ha puesto sobre la mesa una situación que describe como "revolucionaria".

"Ofrece a la sociedad la posibilidad de resolver de forma colaborativa problemas de índole mundial como la supresión de intermediarios y democratiza el dinero, del mismo modo que internet democratizó la comunicación y el acceso a la información".

Ferreira pone el ejemplo de países como Botsuana, donde el bitcoin está a 9.000 dólares debido a la inflación de la moneda, "que es tan alta que el poder adquisitivo de la gente va perdiéndose de forma radical en cuestión de meses, por lo que empiezan a comprar bitcoin".