Las mujeres representan un 4% del total de consejeros internos ejecutivos de las empresas del Ibex 35. Trasladado al ámbito de la inversión, su presencia, aunque cada vez más relevante, sigue siendo una minoría. EFE Empresas entrevista a inversoras referentes y analiza la situación de la figura en el ecosistema actual.

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El 23,5% del total de consejeros de las empresas del selectivo español, son mujeres, un  dato recogido del último estudio “El Gobierno corporativo y los inversores institucionales”, llevado a cabo por Cuatrecasas y Georgeson, que pone en duda el objetivo marcado por la Comisión Europea en cuanto a que el sector femenino acceda al 40% de puestos ejecutivos o la recomendación prevista en el Código de Buen Gobierno de que aúna una representación de un mínimo 30%.

“Es un error, no hay ningún factor que lo justifique. Es un tema cultural y social porque las mujeres nos hemos incorporado más tarde al mundo del emprendimiento y la inversión, pero sin embargo, todos estos ámbitos se enriquecen de la aportación de nuestra aportación”, explica la inversora Ana Segurado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Precisamente, en los últimos años se ha hecho protagonista, además, la faceta femenina en el universo inversor. Mujeres que dan luz verde, desde la posición de un business angel, a proyectos que carecen de mayor presencia femenina y coinciden en destacar la falta de referentes dentro y fuera de nuestras fronteras. “Sí hay personas de referencia, pero destaca más su perfil como ejecutiva y no tanto como inversora”, comenta Estela Li, inversora. Para Li, está relacionado directamente con la formación desde la niñez: “El miedo al riesgo está integrado en la formación de las mujeres, hay que incentivar a las niñas en educación financiera, a acometer inversiones alternativas de riesgo, fuera de lo convencional”.

El líder del equipo de trabajo, elemento clave a la hora de plantearse invertir

Para las mujeres inversoras entrevistadas, el equipo de trabajo es fundamental  a la hora de plantearse invertir o no en un proyecto “escalable, con buena capacidad de ejecución y un horizonte de inversión de 4 a 7 años, para generar expectativas en los inversores de cumplir con su ciclo de inversión”, señala Estela Li.

Las inversoras también coinciden  en señalar en el crecimiento notable de España en cuanto al apoyo del ecosistema digital. “España ha tenido un crecimiento espectacular en cuanto al ecosistema digital. Se ha hecho un esfuerzo por parte de instituciones públicas que han dado lugar a fondos que apoyan a startups con oportunidades de ser financiadas”, explica Ana Segurado, que sin embargo, incide en la distancia que aun separa al país con respecto a otros países como Reino Unido o Francia, “donde el colectivo de ejecutivos o inversores particulares invierten en compañías tecnológicas, en parte porque cuentan con incentivos fiscales que animan a promover la inversión particular”.