Abenewco, sociedad que agrupa los principales negocios y activos de la ingeniería de Abengoa, se verá abocada a concurso de acreedores (antigua quiebra) si no cierra antes del próximo 6 de noviembre su reestructuración, actualmente pendiente de que la Junta de Andalucía aporte 20 millones de euros.

El grupo ha extendido hasta ese día el plazo que se ha dado para recabar la financiación a la que la Junta se comprometió dentro del proceso de reestructuración y que el Ejecutivo andaluz ahora rechaza aportar alegando falta de instrumentos legales para ello.

La refinanciación de Abengoa, acordada en agosto con la banca, pivota en torno a la financiación del ICO (hasta 230 millones) y de la Junta (20 millones), la concesión de avales -hasta 300 millones con la cobertura de la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce)-, capitalización de deuda de proveedores y acreedores (153 millones), y cambios en las condiciones de sus bonos.

En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Abengoa ha asegurado que es de imperiosa urgencia poder cerrar la transacción para que el grupo encabezado por Abengoa Abenewco 1, cabecera de los negocios del grupo, pueda disponer de las líneas de liquidez y avales comprometidas.

"Este retraso perjudica de manera significativa la continuidad de los negocios de Abengoa Abenewco 1 y su grupo, que ven limitadas sus posibilidades para acceder a nueva contratación y para cumplir con sus obligaciones corrientes, con lo que no puede extenderse de manera indefinida", añade el hecho relevante.

Por ello, el consejo de administración de Abengoa Abenewco 1, urge a las partes implicadas a cerrar la transacción "en un periodo de tiempo corto para mitigar los efectos negativos que el retraso está ocasionando en la situación financiera y de negocio de la compañía".

Abengoa, que ya recabó el apoyo de bonistas y acreedores, considera indispensable que la operación se cierre no más tarde del 6 de noviembre y advierte de que, en caso contrario, "se verá comprometida gravemente" la viabilidad del grupo y el consejo de administración tomará "las decisiones que correspondan, atendiendo a sus deberes fiduciarios, para proteger los intereses de Abengoa Abenewco 1 y de todos sus grupos de interés".

Desde 2015 la compañía ha requerido para seguir a flote más de 10.000 millones de euros en quitas y capitalización de deuda por parte de sus acreedores (bancos, bonistas o proveedores), al tiempo que los antiguos accionistas han visto diluida su participación en un 95 %.

En el marco de esas reestructuraciones se creó Abenewco, a la que se traspasaron los principales activos y negocios y que, por ahora, pende de Abengoa, que es la sociedad que cotiza en bolsa y que permanece suspendida de cotización mientras despeja su futuro, pues a finales de agosto solicitó preconcurso de acreedores.

De cerrarse la reestructuración, Abenewco, que es una cuarta parte de lo que en su día llegó a ser Abengoa en términos de facturación y empleo, pasará a estar controlada por el fondo KKR y el Banco Santander, con aproximadamente el 17 y el 20 % del capital, respectivamente.

Abengoa SA (antiguos accionistas) pasará de controlar el 5 % de Abenewco a tener entre el 3,5 o 2,7 %

Ello dependerá de si el Santander ejerce o no una opción de compra que posee.

La antigua Abengoa, que ha vivido tres reestructuraciones desde 2015 para evitar su quiebra, facturaba anualmente unos 7.000 millones de euros y empleaba a 32.000 personas. Tras vender activos, reducir estructura y volver a centrarse en el negocio de construcción e ingeniería, mueve 1.500 millones y cuenta con unos 14.000 trabajadores.