La concesionaria italiana Atlantia ganó 1.312 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 79 % más que los 733 que registró en el mismo periodo de 2018, gracias en gran parte a la contribución de Abertis, comprada junto con ACS en 2018, informó hoy el grupo en un comunicado.

Atlantia y ACS, a través de su filial alemana Hochtief, lanzaron inicialmente sendas opas sobre Abertis aunque finalmente unieron sus fuerzas en junio de 2018 y la compraron juntas, una operación que obtuvo luz verde por parte de la Comisión Europea en julio de 2018 y que fue finalizada en octubre de 2018.

Así, el beneficio bruto de explotación (ebitda) de Atlantia entre enero y septiembre de este año fue de 5.698 millones de euros -el 45 % fue generado por la actividad en Italia y el 55 % restante en el exterior-, lo que supone un incremento del 115 % en comparación con los 2.649 millones del mismo periodo del año anterior.

El resultado neto de explotación (ebit) fue de 3.777 millones de euros, un 128 % más que los 1.654 millones de enero a septiembre de 2018

Atlantia registró unos ingresos operativos de 8.820 millones de euros, un 91 % más que los 4.625 de los primeros nueve meses del año y los costes operativos netos fueron de 3.122 millones de euros, un 58 % superiores a los 1.976 millones de euros del mismo periodo del pasado ejercicio.

El flujo de caja operativo alcanzó los 3.974 millones de euros, una cifra que se incrementó en 1.871 millones en comparación con los nueve primeros meses de 2018, "esencialmente por las aportaciones de (la española) Abertis".

A fecha 30 de septiembre, Atlantia tenía un endeudamiento financiero de 38.057 millones de euros, superior a los 37.931 millones del 31 de diciembre de 2018.

La deuda acumulada de enero a septiembre de 2019 no incluye los procedimientos derivados de la cesión de la participación en Hispasat por valor de 933 millones de euros, concluida el pasado 3 de octubre, señala el comunicado.

Atlantia señaló que no distribuirá el dividendo correspondiente para el año fiscal 2019 por la situación de incertidumbre en torno a su filial Autostrade per l'Italia, a la que el Movimiento 5 Estrellas (M5S), que gobierna el país con otros partidos de centroizquierda, quiere quitar las concesiones.

Autostrade era responsable del mantenimiento del puente de Génova que se hundió en agosto de 2018 y que causó la muerte a 43 personas, y el M5S le acusa de no haber realizado los controles de supervisión necesarios.

La formación defiende desde entonces la necesidad de retirar las concesiones a esta empresa, que tiene las licitaciones de las autopistas más importantes del país y gestiona una red de más de 3.000 kilómetros.