La Comisión Europea (CE) rechazó este martes la fusión entre la empresa siderúrgica alemana ThyssenKrupp y la india Tata Steel al considerar que provocaría un aumento de precio para ciertos productos de acero, y que las compañías no han propuesto soluciones suficientes para evitar este problema.

"Sin remedios para abordar nuestras serias preocupaciones en materia de competencia, la fusión entre Tata Steel y ThyssenKrupp habría tenido como resultado unos precios más altos. Así que la hemos prohibido para evitar un perjuicio serio a las industrias y consumidores europeos", señaló en un comunicado la comisaria de Competencia, Margrete Vestager.

El 10 de mayo el grupo alemán avanzó ya que renunciaría a la fusión porque esperaba que Bruselas la vetase al considerar insuficientes los remedios propuestos y, desde su punto de vista, ofrecer más compromisos minaría las sinergias que esperaban conseguir hasta el punto de invalidar la "lógica económica" de la operación.

La decisión oficial llega después de que el Ejecutivo comunitario abriese en octubre una investigación en profundidad por el temor a que la creación de una empresa conjunta entre dos de los principales productores de acero del Espacio Económico Europeo pudiese minar la competencia en el sector.

La operación habría reducido el número de proveedores disponibles

La investigación ha concluido que la operación habría reducido el número de proveedores disponibles y provocado un aumento de los precios en los productos para empaquetado de acero revestido y laminado, así como en productos de acero galvanizado para la industria del automóvil.

Según Bruselas, los compradores tampoco habrían podido recurrir a la importación desde terceros países para hacer frente al aumento de precios.