La petrolera española Cepsa obtuvo un beneficio neto de 380 millones de euros en los nueve primeros meses del año, un 42 % menos que en el mismo periodo de 2018, debido principalmente a la caída de los precios del crudo y a los bajos márgenes de refino.

El beneficio neto ajustado o CCS (que no tiene en cuenta la variación del valor de las existencias) se situó en 424 millones, lo que supone una disminución del 20 %, según ha informado la compañía.

Por el contrario, el resultado bruto de explotación (ebitda) ajustado creció un 26 %, hasta 1.551 millones.

El importe neto de la cifra de negocio ascendió a 18.113 millones, lo que representa un descenso del 1 %.

La mejora del ebitda ajustado ha respondido, básicamente, al buen comportamiento de los negocios de Exploración y Producción, y de Marketing.

En concreto, el ebitda ajustado del área de Exploración y Producción de Cepsa creció un 60 %, hasta 712 millones, y el de Marketing lo hizo un 47 %, hasta 342 millones.

Sin embargo, el ebitda del negocio de refino se situó en 347 millones, lo que supone una caída del 16 %.

El área petroquímica aportó 186 millones al ebitda, un 6 % más que en los nueve primeros meses de 2018.

Las inversiones ascendieron a 634 millones y se destinaron fundamentalmente al desarrollo de los campos de Abu Dabi y a proyectos para optimizar el funcionamiento de las refinerías.

Durante los nueve primeros meses del año, el precio del crudo Brent, de referencia en Europa, alcanzó una cotización media de 64,7 dólares por barril, un 10 % por debajo del mismo periodo de 2018. El margen de refino descendió de 5,8 dólares a 4,5 dólares.

En este periodo, Cepsa ha reducido su deuda neta un 3,9 %, hasta 2.802 millones, y ha alargado su vida media hasta más de cinco años.

La relación entre deuda neta y ebitda se ha situado en 1,4 veces, cuatro décimas menos que al cierre de 2018