La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado a Atresmedia y Mediaset con sanciones que ascienden a 77,1 millones de euros por prácticas publicitarias anticompetitivas y les obliga a modificar sus condiciones de comercialización de publicidad en tres meses.

El expediente, que se inicio hacer cerca de dos años, ha concluido con la imposición de una multa de 38,9 millones para Mediaset y de 38,2 millones para Atresmedia, después de una investigación que ha durado 21 meses en los que el organismo regulador ha tratado de dilucidar si los dos grandes grupos mediáticos obligaban a los anunciantes a contratar publicidad de manera conjunta en sus distintos canales.

"Las políticas comerciales en la venta de publicidad televisiva realizadas por las dos cadenas de televisión vulneran las normas de competencia, y tienen como efecto limitar la capacidad del resto de televisiones para poder competir en la captación de ingresos publicitarios", ha destacado la CNMC

Atresmedia y Mediaset recurren por "injustificadas" las multas de Competencia

A través de un comunicado, Atresmedia ha señalado que defenderá, ante todas las instancias judiciales que sean necesarias, la total y absoluta legalidad de su política comercial, convencida plenamente de que los Tribunales repararán finalmente una resolución injusta, errónea e infundada, fruto de un procedimiento que, sorprendentemente, parecía tener decididas las conclusiones desde su inicio. Resulta incomprensible y alarmante que la CNMC penalice ahora actividades comerciales no sólo completamente legales sino que además forman parte del funcionamiento lógico y natural del negocio publicitario en todo el mundo y de muchos otros mercados en España.

 Atresmedia quiere subrayar que se trata de la mayor multa jamás impuesta por la CNMC a una empresa por unas prácticas que solo alcanzan la categoría de infracción grave y "supera con creces la mayoría de las sanciones impuestas hasta ahora por la CNMC incluso en el caso de infracciones calificadas como muy graves".

Asimismo, ha añadido que ha defendido y defenderá siempre su actividad prestando, sin excepción, la máxima colaboración a la CNMC, en este y en otros procesos, aunque este organismo haya confirmado con esta resolución que sigue mirando a la carretera por el espejo retrovisor.

Por ello, ha exigido al regulador que" entienda, de una vez por todas, que el mercado de la televisión privada, que tanto parece preocuparle, ya sólo es una porción minoritaria de un mercado nuevo, el audiovisual, mucho más grande y global, con importantes asimetrías regulatorias y con una inquietante falta de vigilancia por parte, precisamente, de la propia CNMC".

En el comunicado, Atresmedia destaca que "la tecnología ha provocado una inexorable convergencia en el mercado televisivo ante la que el regulador ha venido mostrando pasividad e indiferencia a pesar de las reiteradas advertencias de los operadores".

Mediaset confía en que el dictamen de Competencia se anule "por su deficiente consideración de la estructura de mercado, su base jurídica errónea, el error en la calificación de las conductas y la ausencia total de prueba de los efectos anticompetitivos supuestamente generados".

Considera que las conductas investigadas "son las mismas que se vienen llevando a cabo desde hace décadas, no sólo en España, sino en otros países europeos" y que el órgano regulador ha tenido la "posibilidad" de controlarlas cuando se han producido fusiones hace años en el sector.

Asimismo, sostiene que la "deficiente" consideración realizada por la CNMC del nuevo escenario audiovisual y publicitario, le ha llevado a obviar que los factores que determinan su mayor inversión "son precisamente las ventajas que su oferta de espacios publicitarios posee en términos de calidad y eficiencia".