La junta de Deoleo, que aglutina a marcas aceiteras como Carbonell, Koipe o Bertolli, ha aprobado este viernes la reestructuración de la compañía, por la que se realiza una "operación acordeón" que supondrá la reducción del capital a cero y la posterior ampliación por un importe de hasta 50 millones de euros, además de crear una sociedad llamada Deoleo Global a la que se transmitirán los activos y pasivos.

Los accionistas de la actual Deoleo -tanto CVC como quienes acudan a la ampliación de capital- poseerán el 51 % de dicha filial, mientras que el restante 49 % estará en manos de las entidades financieras, según ha informado Deoleo a través de un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

El presidente y consejero delegado del grupo, Ignacio Silva, ha señalado que se trataba de un proceso indispensable, ya  que el grupo "no puede pagar la deuda que se le venía encima en septiembre, de 60 millones de euros", ha alegado el presidente y consejero delegado del grupo, Ignacio Silva, quien ha calificado la situación de "insostenible".

Durante la junta han tomado la palabra varios accionistas minoritarios -algunos de ellos ya han demandado judicialmente a la firma- para expresar su indignación por la gestión de Deoleo en los últimos años y criticar la reestructuración, que en la práctica deja a cero sus participaciones si no acuden a la ampliación de capital.

La aprobación de todos los puntos se daba por segura dado el control del capital del fondo CVC, que posee el 56,4 % de la aceitera, dueña de marcas como Carbonell, Koipe, Hojiblanca, Bertolli o Carapelli.

"El acuerdo nos permite reducir drásticamente la deuda del grupo, que actualmente ronda los 575 millones de euros", ha explicado Silva

De acuerdo a sus datos el endeudamiento de la firma pasará a situarse ahora en torno a los 242 millones de euros, ya que los acreedores han aceptado "capitalizar" 283 millones en deuda a cambio de ese 49 %.

También permitirá rebajar en un 60 % la cuantía de los intereses a pagar al año (27 millones de euros) y extenderá sus vencimientos.

La junta ha dado luz verde, además, a una nueva "operación acordeón": la aceitera reduce su capital social a cero y procederá posteriormente a una ampliación de capital de hasta 50 millones; CVC se ha comprometido a aportar hasta 40 para garantizar su éxito si no hay interés por parte de otros accionistas.

Este movimiento permitirá a la empresa recuperar el equilibrio patrimonial después de que incurriera en septiembre -por segunda vez en 2019- en quiebra técnica ("causa de disolución"), por lo que necesita actuar sobre su capital social para cumplir con la legislación.

Los minoritarios han advertido de que por la forma en que ha sido diseñada esta medida pierden toda su inversión a menos que acudan a la ampliación, lo que ha motivado buena parte de sus críticas.

Sin embargo, los responsables de Deoleo han argumentado que para compensar en parte a este colectivo han ideado la entrega gratuita de "warrants" (certificados de opción de compra) a los accionistas no profesionales independientemente de si participan o no en la ampliación.

Este certificado le otorga a los titulares el derecho a repartirse un 10 % del valor de una futura venta de la compañía si se cumplen algunas condiciones, como que el importe de la operación supere los 575 millones de euros y se ejecute en un plazo de cinco años.

Silva ha incidido durante su discurso en que los vencimientos de deuda de 2020 colocaban a Deoleo "en serias dificultades financieras" y que la reducción de deuda era imprescindible para cumplir el plan de negocio que están implementando, con el que esperan que su Ebitda alcance los 55 millones de euros en 2023, más del doble que ahora.

"Si los acreedores han aceptado convertir deuda en capital de la empresa y si CVC vuelve a poner dinero es porque creen que el proyecto tiene futuro", ha subrayado.