Responsables en España de la multinacional estadounidense Alcoa y empleados de la fábrica de San Cibrao (Lugo) han alertado del riesgo de cierre de esa planta de producción de aluminio primario, por el nuevo sistema de subasta de energía previsto para la próxima semana.

La subasta de interrumpibilidad, un sistema que permite a las empresas que consumen mucha energía obtener precios inferiores a condición de tener que cortar el suministro en caso de necesidad del país, ha sido modificada de manera que los representantes de la empresa temen que la planta podría salir perjudicada.

En la próxima subasta, prevista para el 16 de diciembre, se ha reducido la oferta a solo 1.000 megavatios (MW), frente a la anterior que fue de 2.340

Además, se han eliminado los módulos de bloques de 40 MW que la empresa utilizaba para su producción.

La planta de San Cibrao, que tiene más de 600 trabajadores directos y de la que dependen más de un millar de indirectos, dedica un 40 % de sus gastos a pagar el precio de la energía eléctrica que, según la empresa, es un 40 % superior a la que otros países europeos para ese sector.

El presidente del comité de empresa, José Antonio Zan, prevé que la próxima subasta conlleve un aumento de los costes de la energía para la empresa, que supondrá una diferencia de 30 euros por megawatio superior a la de Francia y Alemania.

Zan indicó que la planta de San Cibrao consume unos 400 Mw hora y de no conseguir un precio de energía reducido corre el riesgo de poner en peligro una "joya industrial", ya que es la única planta que produce aluminio primario en España y que suministra solo la cuarta parte de las necesidades del mercado español.