La icónica firma francesa de cristalería Duralex, famosa por sus vajillas de vidrio templado, ha sido declarada en quiebra por un tribunal de Orleans arrastrada por su falta de liquidez, su alto endeudamiento y una caída de las ventas que se ha visto agravada durante la pandemia de coronavirus.

Según señala la prensa francesa, entre ellos Le Monde, una vez confirmada su solicitud de quiebra se abre ahora un período de observación de seis meses en el que se intentará buscar un comprador para esa histórica firma, que tiene su sede en La Chapelle-Saint-Mesmin (Loiret).

En una carta remitida a la plantilla, que cuenta con 248 trabajadores, se les ha informado de que una vez que se lleve a cabo el inventario de todas las cuentas por cobrar por parte de los representantes legales, la empresa podrá proponer un plan de recuperación para seguir continuando con su actividad, según recoge Le Monde.

La empresa, a la que ya se le han acercado posibles compradores, sufre importantes problemas de flujo de caja tras haber reducido drásticamente su producción a raíz de un incidente relacionado con la sustitución de su horno en 2017.

Tras este anuncio, la ministra francesa de Industria, Agnès Pannier-Runacher, ya ha advertido de que el Gobierno galo está muy atento a la situación que atraviesa Duralex y a los posibles proyectos de recuperación que pueden aparecer.

De hecho, analiza de cerca el procedimiento colectivo y ya ha avanzado de se movilizará junto a la región para estudiar aquellos proyectos que permitan asegurar la actividad industrial de la compañía y el empleo, según recoge la prensa francesa.

Duralex ha perdido cerca del 60 % de su facturación debido al cese de las exportaciones, que representan el 80 % de su negocio.

En 2008 la empresa, entonces en manos de un empresario turco, también se vio abocada a liquidación antes de ser absorbida por el actual equipo directivo.

La compañía, que lleva el lema latino "Dura lex, sed lex", está especializada en la fabricación de vajillas y de enseres de cocina, utilizando una técnica desarrollada en los años 30 por Saint-Gobain para el moldeado de vidrio.