El banco móvil N26 ya cuenta con más de 500.000 clientes en España y prevé alcanzar el millón en 2021, ya que consideran que la pandemia "ha puesto aún más en valor la necesidad de digitalización de la banca",

Según ha señalado el director general de N26 en España, Francisco Sierra, entraron en el mercado con un concepto inédito hasta entonces como era el poder llevar el banco en el móvil, "dando la libertad al cliente de elegir su plan y pagar solo por los servicios de valor añadido que considere, de forma transparente y con la facilidad de realizar cualquier operación de forma sencilla, rápida y sin sorpresas” y tras "un gran esfuerzo" ahora ven "cómo incluso las grandes entidades comienzan a imitar" su modelo de negocio.

España sigue siendo uno de los mercados principales de la firma en Europa

Por ello, N26 ha decidido reforzar aún más su presencia en el país y junto al hub tecnológico que el banco móvil tiene en Barcelona, formado por más de 100 personas, la compañía abre una segunda oficina, estableciendo en Madrid sus equipos de Finanzas, Comunicación y Cumplimiento Normativo, que marcarán el desarrollo y crecimiento del banco en los próximos años.

Esta estructura ha empezado a replicarse en otros países como Francia, Italia y Austria, donde N26 ha trasladado recientemente a sus equipos desde Berlín para reforzar su estrategia local desde París, Milán y Viena, respectivamente.

Banca de suscripción a la carta

Entre las propuestas que diferencian a N26 destaca su modelo de “banca de suscripción”. Un modelo en el que reside el éxito de Spotify, Amazon o Netflix, y que N26 ha trasladado con éxito al sistema bancario, siendo pioneros en esta tendencia que ahora la banca tradicional trata de replicar.

Según estudios elaborados por la firma, más del 60 % de los españoles se decantaría por un modelo de suscripción que incluyera todos los servicios de la operativa diaria, con gestión 100 % online, retiradas de efectivo gratuitas en todo el mundo o incluso sin comisiones por cambio de divisa.

El objetivo de todo ello es huir de las comisiones que la gran banca aplica por servicios básicos si no se cumplen condiciones como la domiciliación de la nómina o la contratación de 1 o más productos.

España es el país de Europa que más quejas ha reportado (un 81 %) ante el cobro de comisiones inesperadas, que de media superan los 66 euros al año.

“El éxito de nuestro modelo se basa en nuestra estructura de costes ligera y flexible, que nos permite responder con agilidad a las necesidades de nuestros clientes. Estos menores costes se traducen en cero comisiones para los usuarios, ya que no dependemos de cobrarles por cada operativa, como los grandes bancos tradicionales”, ha subrayado Sierra.