Grifols ha cerrado el proceso de refinanciación de deuda asegurada senior iniciado el 28 de octubre con una optimización de la estructura de la deuda, un alargamiento de los vencimientos y una mejora de la flexibilidad de las condiciones por un valor de 5.800 millones de euros.

Este proceso ha sido aceptado en los mercados de capital internacionales, que han valorado positivamente la gestión y política de crecimiento del grupo, centradas en la disciplina financiera, la reducción de niveles de endeudamiento y el mantenimiento de una robusta posición de liquidez.

Un coste medio de la deuda en el 2,8 %

Gracias a esta aceptación, el coste medio de la deuda ha podido situarse en el 2,8 % y el margen se ha reducido en 80 puntos básicos.

Como resultado de la aplicación de la IFRS 9 "Instrumentos Financieros", Grifols obtendrá un impacto contable positivo en su Resultado Financiero del cuarto trimestre de 2019 por un importe neto de aproximadamente 50 millones de euros.

La nueva financiación comprende una financiación sindicada a largo plazo con inversores institucionales con un tramo Term Loan B por un importe de 2.2665 millones de euros y la emisión de un bono corporativo en euros por importe de 905 millones de euros, así como la ampliación de la línea de crédito revolving multi-divisa no dispuesta y sindicada por los bancos por un importe total de 500 millones de dólares.

El director de finanzas de Grifols, Alfredo Arroyo, ha señalado que el "sólido desempeño económico de Grifols, las perspectivas de crecimiento a largo plazo y las buenas condiciones de los mercados de capital" han permitido concluir este proceso "en tiempo récord".

Así, Arroyo ha explicado que la nueva estructura permitirá "optimizar la exposición a las diferentes monedas, reducir el riesgo a subidas de tipos de interés en el futuro y alargar los plazos de vencimiento medio por encima de 7 años".