Indra ha inaugurado la mayor fábrica de equipos destinados a uso civil y militar de España y una de las mayores de Europa, según ha anunciado la compañía en un comunicado.

Esta nueva fábrica, ubicada en San Fernando de Henares, cuenta con 7.000 metros cuadrados y emplea a casi 200 profesionales para la creación de radares, desde la producción de las tarjetas electrónicas hasta el montaje.

El director de operación de transporte y defensa de Indra, Jorge Estévez, ha señalado que los radares de la compañía "incorporan las más avanzadas tecnologías de digitalización de proceso de señal" y ha enfatizado la "competitividad e innovación" de la fábrica, que permitirá "absorber los crecimientos de ventas" que la compañía prevé para los próximos años en los mercados nacionales e internacionales.

Además, Estévez ha añadido que la fábrica integra "desde los procesos de fabricación de placas electrónicas de alta complejidad hasta las pruebas finales", lo que ha permitido "introducir mejoras sustanciales en los procesos productivos", incorporando elementos de "automatización".

Tecnología de uso militar y civil

Los clientes de este mercado pertenecen tanto al ámbito civil como al militar, lo que ha permitido una trasferencia de tecnología de unos equipos a otros.

El radar Lanza 3D nació originariamente para uso militar, pero actualmente es muy demandado en el ámbito civil y próximamente dará un significativo salto tecnológico con la nueva generación de radares tácticos tipo LTR-25 para la OTAN y otros clientes europeos.

En el ámbito civil, la mayor parte de los radares tiene como principal misión una gestión óptima del tráfico aéreo y garantizar la seguridad de los viajeros que se desplazan en avión.

Apuesta por la innovación y sostenibilidad

Indra es una de las empresas españolas y de su sector en Europa que más invierte en I+D+i, con 210 millones de euros y un 6,8 % de las ventas dedicados a esta materia solo en 2018, según el último ránking EU Industrial R&D Investment Scoreboard publicado por la Comisión Europea.

Además, Indra cuenta con un modelo de innovación global que busca la excelencia y la mejora continua en esta materia.

La nueva fábrica operan bajo la filosofía "lean manufacturing" que busca la eliminación de procesos que no aportan valor y permite reducir al máximo los desperdicios, lo que se traduce en un menor uso de materias primas y otros materiales para minimizar el impacto medioambiental y garantizar una producción sostenible de radares.