El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha acordado aplazar hasta el 21 de octubre la declaración del empresario y máximo accionista de DÍA, Mijail Fridman, como investigado en la quiebra del grupo tecnológico Zed, si bien ha rechazado que lo haga por videoconferencia desde Londres.

En agosto de este año Fridman fue imputado por supuestos delitos contra el mercado, administración desleal, insolvencia punible y corrupción en los negocios, después de que la Fiscalía Anticorrupción ubicara al empresario en el origen de la insolvencia de Zed.

Según la Fiscalía, el empresario habría propiciado la asfixia de la compañía para después adquirirla a un "precio irrisorio".

Fridman pidió el pasado 13 de septiembre una aplazamiento de su testimonio, ya que se iba a someter a sendas operaciones oftalmológicas, tras las cuales es aconsejable no volar en avión; asimismo, solicitó declarar por videconferencia, posibilidad que no ha admitido el juez.

En su auto, fechado el pasado 27 de septiembre y al que ha tenido acceso Efe, el magistrado justifica la negativa a que Fridman declare por videoconferencia puesto que la Fiscalía, tras la declaración judicial, podría solicitar medidas, por lo que su testimonio ha de ser "personal y en territorio español".

Desde el entorno del magnate lamentan que el juez García Castellón no haya aceptado su solicitud de declarar por videconferencia desde Londres, donde reside, posibilidad contemplada y admitida por la jurisprudencia española, tanto para los casos nacionales como para los de carácter internacional.

Fridman ha recordado que nunca tuvo el control de Zed

Fridman rechaza todas las acusaciones de la Fiscalía, y recuerda que nunca ha tenido control de Zed, "ya que es accionista de un accionista de un accionista del grupo"; la empresa disponía de un consejo de administración controlado por la familia Dolset -fundadores de Zed-, del que no formaba parte el magnate.