La Asociación Nacional Grandes Empresas de Distribución (Anged) prevé una caída de las ventas de hasta el 50 % en comercio de no alimentación desde que se cerraron las tiendas hasta que se pueda recuperar la normalidad, por lo que se perderá más que en toda la crisis de 2008-2013, cuando el consumo cayó el 35 %.

El presidente de Anged, Alfonso Merry del Val, y su director general, Javier Millán-Astray, han asegurado en una vídeoconferencia que "para salvar puestos de trabajo primero hay que salvar las empresas" y que, con una caída de las ventas del 50 %, "es imposible" que éstas subsistan con la misma plantilla y en las mismas condiciones laborales.

Por ello, desde Anged, que calcula una caída de 25.000 millones de euros de ingresos para 2020, se solicitan una serie de "medidas urgentes" para un primer momento que pasan por la ampliación de líneas de financiación, dar facilidades fiscales, moratorias y suspensión de la aplicación de impuestos.

Millán-Astray ha destacado que en España se van a perder  más ventas que todo lo que se perdió entre 2008 y 2013, durante la última crisis económica, que registró una caída de las mismas ventas de aproximadamente el 35 %.

Además, ha destacado que van a faltar 40 millones de consumidores en referencia a turistas que no vendrán el próximo verano a España.

De los 250.000 trabajadores que tiene Anged identificados en su ámbito, se ha señalado que 100.000 están afectados por Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).

Datos de facturación

En relación a los datos de facturación, desde Anged se ha precisado que por grandes sectores, en alimentación la facturación ha crecido durante este mes de la pandemia del coronavirus un 25 %, el textil  ha caído un 70 % y los productos de tecnología para el hogar han descendido un 50 %.

Con estos valores, "con las mejores previsiones y pensando que se pueda comenzar la actividad en mes y medio", Anged estima una caída global del comercio superior al 10 %.

En relación al comercio electrónico, el director general de Anged también ha subrayado que éste "se ha derrumbado" "quitando alimentación y electrónica".

Asimismo, en el sector alimentario en las últimas cuatro semanas, el comercio electrónico ha crecido el doble que el físico, un 48 % por ciento frente al 23 %, mientras que el sector de tecnología y consumibles del hogar ha crecido un 40 % online frente a una caída del 45 % en tienda física.

En el caso del textil y perfumería, no ha habido crecimiento online.

Millán-Astray ha subrayado que "si algo ha demostrado el sector de la distribución" en esta crisis es que "es extraordinariamente eficiente y competitivo".

Para aliviar la presión fiscal y mejorar la situación financiera, Anged propone ampliar el volumen de financiación garantizada por el Estado.

Asimismo, plantea la suspensión del pago de tributos y bonificaciones fiscales en el IVA, IRPF o las cotizaciones a la Seguridad Social y extender las bonificaciones a comunidades autónomas y ayuntamientos

Además se plantea la eliminación del impuesto sobre los grandes establecimientos comerciales y bonificaciones fiscales para nuevas inversiones creadoras de empleo.

Para recuperar el mercado laboral, Anged cree necesario garantizar la seguridad de sus empleados priorizando a los trabajadores de distribución de alimentos en la realización de los test del coronavirus y facilitar los mismos también a los empleados que se encuentran en cuarentena.

También solicitan modificar las condiciones de jornada de los trabajadores, con mayor flexibilidad para adaptar la oferta a los requerimientos sanitarios y la activación de entrada y salida de los empleados en los ERTE por fuerza mayor, y se propone la aplicación a vacaciones de los momentos de inactividad y facilitar una distribución de jornada plurianual de manera irregular llevando más allá del 31 de diciembre de 2020 la posibilidad de recuperación de las horas no trabajadas.

Asimismo, se plantea ell establecimiento de una especie de "puente" entre los ERTE por fuerza mayor y la recuperación de la actividad habilitando que se pueda negociar con los sindicatos un proceso "híbrido" en el que no haga falta proceder a abrir un ERTE por causas ETOP ( económicas, técnicas, organizativas, o de producción), sino que la propia pandemia sea una causa productiva.

Por último, para recuperar el consumo y la confianza de empresas y ciudadanos, se quiere relanzar el consumo doméstico, mediante planes renove y facilidades financieras, una mayor libertad comercial y apoyar el turismo de compras.