El empresario y máximo accionista de DIA, Mijail Fridman, ha sido citado este lunes a declarar por el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, como investigado en la quiebra del grupo tecnológico Zed.

Fridman pidió el pasado 13 de septiembre una aplazamiento de su testimonio, ya que se iba a someter a sendas operaciones oftalmológicas, tras las cuales es aconsejable no volar en avión; asimismo, solicitó declarar por videconferencia desde Londres, donde reside, posibilidad que no ha admitido el juez.

En su auto, fechado el pasado 27 de septiembre y al que ha tuvo acceso Efe, el magistrado justificó la negativa a que Fridman declarase por videoconferencia puesto que la Fiscalía, tras la declaración judicial, podría solicitar medidas, por lo que su testimonio debe ser "personal y en territorio español".

Desde el entorno del magnate lamentan que el juez García Castellón no haya aceptado su solicitud de declarar por videconferencia.

Fridman siempre ha asegurado que nunca tuvo el control de Zed

En agosto de este año Fridman fue imputado por supuestos delitos contra el mercado, administración desleal, insolvencia punible y corrupción en los negocios, después de que la Fiscalía Anticorrupción ubicara al empresario en el origen de la insolvencia de Zed.

Fridman rechaza todas las acusaciones de la Fiscalía, y recuerda que nunca ha tenido control de Zed, "ya que es accionista de un accionista de un accionista del grupo"; la empresa disponía de un consejo de administración controlado por la familia Dolset -fundadores de Zed-, del que no formaba parte el magnate.