OHL ha cerrado 2019 con unas pérdidas de 127,8 millones de euros, cifra muy inferior a los números rojos de 1.577,3 millones registrados en el ejercicio anterior.

El resultado de explotación antes de amortizaciones (ebitda) se ha situado en una cifra positiva de 64,8 millones de euros, frente al dato negativo de 496 millones de 2019, gracias a la aportación del negocio constructor, cuyo ebitda ha alcanzado los 75,5 millones.

En cuanto al beneficio operativo (ebit) ha cerrado el año en 2,9 millones, cuando en el ejercicio anterior registró una cifra negativa de 561 millones.

Las ventas han aumentado un 1,8%, hasta los 2.960 millones de euros, con el impulso de sus actividades industrial (14,9%) y de servicios (4,4%).

La división de construcción, la más importante del grupo, ha elevado sus ingresos un 0,1 %, hasta los 2.452,3 millones.

La deuda neta ha cerrado el año en 55,4 millones, muy por debajo de los 296 millones con los que terminó 2018. Además, la compañía cuenta con una liquidez total de 784,5 millones, un 2,43 % menos.

Proyecto Old War Office

El deterioro y resultado por enajenaciones de instrumentos financieros de OHL registró una cifra negativa de 71 millones de euros e incluye principalmente el deterioro realizado en la participación en el Proyecto Old War Office, fruto del contraste de valor con la valoración a mercado.

Adicionalmente, se ha incluido un ajuste al precio de la venta del Proyecto Canalejas.