Red Eléctrica de España (REE) considera que España debe reforzar sus interconexiones con Francia, dado que entre enero y agosto de 2019 la existente con Francia ha estado congestionada el 86,2 % de las horas y prevé que la que habrá para 2025 por el Golfo de Vizcaya mejorará la situación, pero no será suficiente.

El director de Operación de REE, Tomás Domínguez Autrán, ha recordado este miércoles, durante una visita a la estación conversora de Santa Llogaia (Gerona) y al túnel de la interconexión con Francia, que el grupo de expertos en interconexión eléctrica de la Comisión Europea (CE) estableció que el valor mínimo de capacidad de intercambio debía satisface una serie de condiciones para reducir los diferenciales de precios entre países e integrar a las renovables.

En concreto, establecía como condiciones que la capacidad de intercambio eléctrico tendría que permitir alcanzar una diferencia de precios media absoluta del mercado mayorista eléctrico diario inferior a 2 euros/megavatio hora (MWh), e igualar o superar el 30 % de la potencia instalada de generación renovable y el mismo porcentaje de la punta de consumo.

Para aumentar esa capacidad de intercambio, el director de Operación de REE considera que la próxima interconexión submarina a través del Golfo de Vizcaya, con una inversión prevista de 1.750 millones de euros, que cuenta con subvención de 578 millones de la Unión Europea (UE), mejorará la situación, pero no será suficiente, por lo que serán precisos desarrollos adicionales para cumplir los objetivos energéticos y de integración de renovables de España.

Aunque la UE fijó para 2020 que las interconexiones de los estados miembros supusieran un 10 % de la potencia instalada para 2020 y el 15 % para 2030, España sigue aún muy lejos de esa cifra.

Tras la puesta en marcha de la interconexión subterránea con Francia, España dobló su capacidad de interconexión

La interconexión suberránea con Francia de España del 1,4 % al 2,8% de potencia.

Cuando se ponga en marcha la submarina del Golfo de Vizcaya, España alcanzará 5.000 megavatios (MW) de capacidad de interconexión, un 5 % de la potencia instalada hoy.

Además, si se añadieran otras dos nuevas conexiones por el Pirineo Occidental, aún sin aprobar, la potencia de interconexión se elevaría a más de 8.000 MW, lo que representaría un 8 % de la instalada, con lo que España estaría aún dos puntos por debajo del objetivo para 2020.

El director de Operación de REE ha explicado que las interconexiones, además de reforzar la seguridad del suministro, reportan ahorros para el sistema energético.

Según las estimaciones de REE, el ahorro acumulado en los cuatro años de funcionamiento de la interconexión con Francia ha sido de 528 millones de euros.