Repsol ha cerrado este martes sendas emisiones de deuda subordinada a 6 y 8,5 años con las que ha captado 1.500 millones de euros para reforzar su solidez financiera, para las que la demanda ha alcanzado 12.000 millones de euros.

El interés de los inversores por la emisión ha permitido a la petrolera rebajar el interés inicialmente previsto, que para la de 6 años era del 5,125 % y ha quedado en el 3,75 %; a 8,5 años, se han colocado 750 millones de euros al 4,25 % frente al 4,5 % anunciado, según han confirmado a Efe fuentes del mercado.

La emisión se ha anunciado en un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el mismo día que Repsol ha lanzado una oferta de compra a los tenedores de una emisión de deuda subordinada perpetua de 1.000 millones de euros, con vencimiento en marzo de 2021, a un precio del 101,2 % del nominal.

Repsol amortizará toda la emisión de 2015 y que vencía en marzo de 2021 si obtiene el 80 % de respaldo en la operación, cuyo plazo de aceptación finaliza el 9 de junio

Repsol espera fortalecer la estructura financiera de la compañía

No obstante, al finalizar el primer trimestre del año disponía de una liquidez superior a 8.000 millones de euros, que cubre sus vencimientos de deuda hasta 2024 incluido.

El pasado mes de abril la compañía colocó una emisión de bonos de 1.500 millones de euros, dividida en dos tramos de 750 millones, uno con vencimiento a cinco años y el otro a diez, a un interés del 2 % y del 2,625 %, respectivamente.