Ryanair ha reducido su programación de invierno del 60 al 40 % debido al aumento de las restricciones impuestas por los gobiernos de la UE por la pandemia.

Considerando la caída de las reservas y el plan de Ryanair de operar con una ocupación del 70%, la aerolínea ha reducido aún más su operativa de invierno (noviembre-marzo), disminuyendo su capacidad del 60 % al 40 % en comparación con el año anterior.

Ryanair espera mantener hasta el 65% de su red de rutas de invierno, pero con frecuencias reducidas. Por ello, la compañía ha anunciado importantes recortes en las bases de Bélgica, Alemania, España, Portugal y Viena, además del cierre durante la temporada de invierno de las bases de Cork, Shannon y Toulouse.

Con esta reducción de la capacidad de invierno y una ocupación de aproximadamente el 70%, Ryanair espera que el tráfico de todo el año fiscal se reduzca a unos 38 millones de pasajeros.

Esta previsión podría ser modificada a la baja si algunos gobiernos de la UE continúan gestionando mal los servicios aéreos e imponen más restricciones

El consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, ha señalado que siguen modificando su capacidad en septiembre y octubre para adaptarse a las circunstancias del mercado y las diversas restricciones impuestas por los gobiernos, siempre con el objetivo de mantener un factor de carga del 70 % que les permita operar lo más cerca posible del punto de equilibrio minimizando el flujo de caja negativo.

"A pesar de que la situación de Covid sigue siendo incierta y difícil de predecir, tenemos que reducir nuestra previsión de tráfico para todo el año a 38 millones de pasajeros", ha dicho O' Leary

Ha añadido que estos recortes en la programación de vuelos de invierno se han debido en parte a ."la mala gestión gubernamental de los servicios aéreos".

" Lamentablemente, habrá más despidos en esas pequeñas bases de tripulación de cabina, donde todavía no hemos alcanzado un acuerdo sobre el tiempo de trabajo y los recortes salariales, que es la única alternativa", ha subrayado.