Seat invertirá 5.000 millones de euros entre 2020 y 2025 en nuevos proyectos de I+D para el desarrollo de vehículos en su Centro Técnico, especialmente eléctricos, y en la renovación de equipos e instalaciones en las plantas de Martorell, Barcelona y Componentes, en El Prat de Llobregat.

La compañía, del Grupo Volkswagen, asegura que con esta inversión se prepara para desarrollar nuevos modelos y asumir la producción de nuevos proyectos para asegurar el empleo y el futuro de la empresa, justo en un momento en que otra gran automovilística, Nissan, ha anunciado que cierra en Barcelona.

El anuncio lo ha hecho el presidente de la firma española, Carsten Isensee, en un acto en la recién inaugurada Casa Seat de Barcelona junto a Wayne Griffiths, vicepresidente Comercial y de Marketing y consejero delegado de Cupra, la marca deportiva de Seat, creada en 2018.

Isensee ha destacado que esta inversión permite afrontar el futuro "con determinación y optimismo para ser una compañía más fuerte, innovadora y eficiente" y ha dicho que su objetivo es que Martorell fabrique automóviles eléctricos a partir de 2025, cuando este mercado haya crecido.

Ha recordado, en este sentido, que el pasado año únicamente el 2 % de los coches matriculados en la UE fueron totalmente eléctricos, lo que supone unos 300.000 vehículos, cuando solo la producción de Seat en Martorell superó las 500.000 unidades en 2019.

"Se requiere tiempo para preparar a la compañía, por eso tenemos que empezar a prepararnos ahora", ha explicado Isensee, que ha pedido "ayuda" al Gobierno y a las administraciones autonómicas y locales para impulsar la transformación del sector de la automoción en España y garantizar el futuro de esta industria, apostando por la movilidad eléctrica.

"No podemos hacerlo solos", ha subrayado el presidente de Seat, que ha precisado que España necesita más infraestructura de recarga y más incentivos de compra para estimular la venta de coches eléctricos.

Plan de ayuda al sector de la automoción

Isensee ha valorado positivamente el plan de ayuda al sector de la automoción presentado por el Gobierno español para la renovación del parque de vehículos y avanzar en la transición ecológica. "Va en la dirección correcta y beneficiará a toda la cadena de valor", ha señalado.

El presidente de Seat también ha hecho balance de los seis primeros meses del año, un período marcado por la crisis del coronavirus, que ha tenido un "gravísimo impacto" en las ventas del grupo y que ha hecho que este primer semestre sea "uno de los más difíciles de la historia" de la compañía.

Ha señalado que Seat, tras cerrar 2019 con un beneficio récord de 346 millones de euros, elevó sus ventas en enero y febrero de este año, hasta que en marzo llegó la COVID-19, paralizó la economía y obligó a "rehacer todas las previsiones".

"Esto va a suponer una pausa en el desarrollo positivo de los resultados financieros de los últimos años", ha indicado el directivo, que confía en que las ventas remonten en el segundo semestre, gracias en parte al plan de ayudas anunciado por el Gobierno.

La planta de Seat en Martorell trabaja actualmente al mismo ritmo que antes de la pandemia, con la fabricación de unos 1.900 coches al día, y las fábricas de Barcelona y Componentes están cerca de regresar a los volúmenes previos al coronavirus.

Por eso, es "optimista" ante una segunda mitad del año que vendrá marcada por el inicio de la producción del nuevo Cupra Formentor y del nuevo León híbrido enchufable.

Ambos vehículos se fabricarán en la línea 2 de la planta de Martorell, que este año además ha estrenado la cuarta generación del León.