Tubos Reunidos ha registrado unas pérdidas de 10,4 millones de euros en el primer trimestre del año, aunque ha mejorado su resultado neto un 22 % respecto al mismo período del año anterior, cuando las pérdidas se cifraron en 13,3 millones de euros.

Según ha informado la compañía en una nota, la empresa ha mejorado un 11 % sus ventas en los tres primeros meses del año en relación con igual período del pasado año hasta lograr 77,1 millones de euros de facturación.

Asimismo, ha conseguido un ebitda -resultado de explotación más gasto por amortización más deterioros- positivo de 0,7 millones de euros frente a los 4,8 millones negativos del pasado año.

Los gastos financieros se elevaron a 4,1 millones de euros, que no supondrán una salida de caja en el presente ejercicio

Tubos Reunidos ha comenzado a notar los primeros efectos de la crisis sanitaria del COVID-19 en los tres primeros meses del año, pero el mayor impacto lo espera en los resultados del segundo trimestre y durante el resto del ejercicio, para el que prevé una rebaja de ventas y márgenes respecto a las previsiones iniciales.

Tubos Reunidos ha explicado que para reforzar la liquidez del grupo ha tomado medidas como "los análisis de ajustes temporales de empleo" y otras de contención del gasto, además de buscar nuevas fuentes de financiación.

Se ha referido, en este sentido, a la reciente entrada en vigor de una financiación extraordinaria por importe de 15 millones de euros, parcialmente garantizada con aval del ICO, así como a la novación del acuerdo marco de la refinanciación firmada a finales de 2019, adaptando de esta manera determinadas disposiciones del mismo e incrementando el período de carencia previamente establecido en favor de la compañía.

La compañía prevé reducir ventas y márgenes este año respecto a lo inicialmente previsto, aunque su magnitud dependerá de la profundidad de la crisis por la COVID-19 y de la velocidad de la recuperación, según ha indicado.

Tubos Reunidos ha destacado el dato de sus ventas al sector "downstream" -referido a tareas de refinamiento del petróleo crudo y procesamiento de gas natural y a la comercialización de productos derivados-, que ha pasado a ser el principal "driver" del negocio en el período, suponiendo el 43 % del total, frente al 29 % en el primer trimestre de 2019.

Por otro lado, las diversas medidas de gestión y control aplicadas, junto a la utilización de las líneas del acuerdo de refinanciación de finales de 2019, han permitido reducir la inversión en circulante del grupo en un importe de 23,7 millones de euros en este trimestre.

En este contexto de crisis sanitaria, el grupo ha afirmado que está tomando las medidas necesarias para asegurar la seguridad de sus trabajadores