Lo que empezó como un sueño ahora se ha convertido en realidad. Desde pequeña, Ámbar Garcés tuvo claro que quería ser una cantante reconocida y solo le ha hecho falta sacar un "single" para conseguirlo.

Madrid, dic (EFE).- Ámbar Garcés se define como una mujer polifacética: es cantante, actriz, bailarina, modelo y deportista. Con tan solo 22 años, saltó a la fama por interpretar canciones de los artistas más "tops" del momento y ahora cuenta con casi 400 mil seguidores en Instagram y un single de más de un millón de reproducciones en Youtube.

"Desde pequeña tuve claro que quería dedicarme a la música profesionalmente", explica la intérprete de "Amigos con derecho a roce", quien explica que su pasión por este mundo vino con cinco años porque a su familia "le hacía mucha gracia" que imitara a Shakira y a Beyoncé, "por el hecho de ser pequeñita y tener una voz muy grave", cuenta entre risas.

En 2013 empezó con su cuenta de Instagram porque, según la cantante, "quería conseguir un público, seguidores y fans para tener una base y un respaldo de gente" que creyese en ella cuando sacase algo propio.

Un perfil que Garcés, al poco de empezar, enfocó hacia la música, ya que los vídeos donde interpreta a los artistas más top del panorama musical actual tienen entre 300 mil y 900 mil reproducciones.

Ámbar Garcés y su pasión por la música

Maluma, Nicky Jam, Sebastián Yatra, Karol G y Ozuna, que son algunos de los cantantes interpretados por la joven en sus redes sociales, han "reposteado" a la madrileña y han subido sus "covers" a sus cuentas personales, lo que ha conllevado un aumento de popularidad de la artista en Internet.

"Por ahora quiero seguir haciendo 'singles' individuales, pero no descarto que en un año lance mi primer disco, en el que se podrán escuchar estilos y temáticas diferentes: de reggaeton, de amor y también sobre la igualdad de la mujer"

"El hecho de que me involucre tanto en el tema de las redes sociales me ha hecho que perdiese vista, porque antes estaba todo el rato pegada al móvil. Mis padres me regañaban mucho hasta que se dieron cuenta que la gente me reconocía por la calle y entendieron que era mi herramienta de trabajo".

Después de estar cuatro años en Instagram dedicándose a interpretar canciones, el pasado 10 de agosto, Garcés lanzó su primer "single" propio, "Amigos con derecho a roce", con videoclip incluido que, a día de hoy, cuenta con más de un millón de reproducciones en YouTube.

"Para mi sacar un tema propio ha sido un sueño hecho realidad" cuenta la madrileña, quien reconoce que el sentir el apoyo de "tanta gente" tras su lanzamiento, ha supuesto ver su trabajo recompensado, un hecho que le ha producido "una felicidad inmensa".

"Hace no mucho estuve en un evento en el que pusieron mi canción y mucha gente que estaba ahí se la sabía de memoria, pero no me reconocían físicamente. Me pareció una situación muy graciosa".

El hecho de que "Amigos con derecho a roce", tras su lanzamiento, se extendiese en redes "como la espuma" y comenzase a sonar en varias emisoras de radio, "ha ayudado mucho a tener tanta repercusión en todas las plataformas musicales, algo que en un primer 'single', es muy complicado conseguir".

"Tenía tantas ganas de sacar algo propio, que cuando viajé a Miami para grabar el videoclip, hubo muchas turbulencias en el avión, pero no paré de repetirme durante todo el trayecto: 'Ámbar, el avión no se va a estrellar porque tú, por narices, tienes que lanzar este tema", explica la cantante entre risas.

"Gracias a artistas como Becky G, Karol G o Natti Natasha el reggaeton está evolucionando y cambiando", afirma la madrileña, quien reconoce que, "aunque siga habiendo alguna dificultad, no es comparable con hace años, ya que ahora se está valorando a las mujeres y a su trabajo dentro del género latino".

Reggaeton y empoderamiento femenino a partes iguales

Aún así, la joven reconoce que "todavía hay cantantes cuyas letras tienen expresiones misóginas, puesto que siguen haciendo referencia al cuerpo de la mujer o a su estética", unos comentarios que, según la artista, "serán inexistentes dentro de unos años, si seguimos luchando por la igualdad".

"Cuando interpreto a algún artista, si la canción contiene comentarios machistas, los corto y pongo frases con otra temática", explica la intérprete de "Amigos con derecho a roce".

Y es que su "single", lejos de comulgar y promover comentarios despectivos hacia la mujer, lanza un mensaje de empoderamiento femenino, "porque una mujer puede decidir si quiere ser solo amiga, amiga con derecho a roce o algo más, ya que todas tenemos que ser libres y decidir hasta donde queremos llegar".

Tras el lanzamiento de "Amigos con derecho a roce" y una canción especial madrileña, que mezcla villancico navideño y reggaeton, Ámbar Garcés está trabajando en su segundo "single", del que no ha dado muchas pistas, aunque si ha adelantado que "será una colaboración" con una mujer "muy especial" para ella, que "está teniendo mucho éxito".

De entre los planes de futuro de la madrileña, una de sus metas más inmediatas es sacar un disco propio, separarse más de las redes sociales y entrar de pleno en el mundo de la música.

"Por ahora quiero seguir haciendo 'singles' individuales, pero no descarto que en un año lance mi primer disco, en el que se podrán escuchar estilos y temáticas diferentes: de reggaeton, de amor y también sobre la igualdad de la mujer".

Y es que, aunque Ámbar Garcés asegure que "el mundo artístico es muy complicado", con tal solo 22 años y un "single" propio, la artista ya apunta maneras para convertirse en una de las voces con más fuerza del panorama musical actual. EFE