Las bebidas probióticas mejoran la salud intestinal gracias al mantenimiento de su flora y, además reducen los problemas de estrés y ansiedad, mejoran el sistema inmunitario y la apariencia de la piel

Madrid,ene (EFE).- Si este tipo de bebidas ya eran consumidas 200 años a.d.C por los emperadores chinos bajo el nombre "elixir de la vida y de la juventud" será por algo. Ahora, además, hay estudios científicos que avalan sus numerosas bondades para el organismo, como señala la  nutricionista Caroline Hwang en su libro " Bebidas probióticas, 67 recetas para un intestino feliz", donde además de explicar las bondades de estas bebidas las clasifica atendiendo a criterios como su elaboración.

Las bebidas probióticas mejoran la salud intestinal gracias al mantenimiento de su flora, y por ende todos aquellos aspectos que derivan del buen funcionamiento del intestino, pero además reducen los problemas de estrés y ansiedad, mejoran el sistema inmunitario y  mejoran la apariencia de la piel, apunta Hwang.

Previamente a analizar este tipo de bebidas y su preparación, más sencilla y mucho menos aparatosa de lo que parece, partimos de la definición de estas bebidas, realizadas a partir de procesos de fermentación que generan probióticos.

¿Qué son los probióticos? Se trata de cultivos y bacterias vivas que ayudan a mantener una flora intestinal sana, y que pueden obtenerse a partir de procesos de fermentación de algunos alimentos.

Dentro de este tipo de bebidas, todo un mundo de posibilidades que parten de los diferentes hongos utilizados. Los más populares son la Kombucha y el Kéfir, viralizados por actrices y personajes públicos del mundo fitness, pero además de estas dos variedades existen diferentes tipos, como el Jun o los sueros lácteos, que ofrecen diferentes posibilidades de consumo al ser mezclados con tés, frutas y verduras, señala la autora, que destaca además cinco grandes grupos de bebidas fermentadas.

Kefir

La palabra kéfir significa en turco "sensación de bienestar", argumenta la nutricionista, y se trata de una bebida elaborada a partir de granos de kéfir de agua o de leche que descomponen los azúcares en el proceso de fermentación para crear probióticos.

Kombucha

Este tipo de bebida es considerada en China como el elixir de la eterna juventud. Se realiza a partir de lo que denominan hongo madre, un tipo de hongo plano y gelatinoso que metaboliza en la fermentación el té negro y el azúcar empleados en su preparación. Este tipo de bebida es la más conocida de entre las probióticas, consumida habitualmente por aquellos que practican yoga para ayudar al sistema inmunológico y para obtener energía.

Jun

El Jun tiene una preparación similar a la kombucha, se utiliza para ello el hongo de jun, y se sustituye el té negro y el azúcar por té blanco o verde y miel, dando como resultado un sabor menos ácido que el de esta.

Suero lácteo

El suero lácteo o las bebidas de fermentación espontánea son los preparados probióticos más fáciles de preparar. Se elaboran a partir de frutas u hortalizas y edulcorantes, dando como resultado potentes concentrados beneficiosos para la salud.

Atendiendo a esta clasificación, Caroline Hwang explica de forma sencilla los beneficios y los procesos de preparación de estas bebidas tan en boga, invitando a consumirlos mimando la salud y el bienestar. EFE