Laia Sanz ha conseguido el mejor resultado femenino de la historia del trial y ha abierto camino a una cantera de nuevas promesas femeninas

Madrid, feb (EFE).- La piloto catalana Laia Sanz lleva compitiendo con hombres desde los 6 años, edad en la que corrió su primera carrera. Ha sido trece veces campeona del mundo de trial, cinco veces campeona del mundo de enduro y piloto del Dakar, unos éxitos que han logrado que Sanz se haya ganado el respeto de compañeros y jueces, aunque asegura que "siempre" ha tenido que demostrar "más que el resto" a lo largo de su carrera.

Laia Sanz, la cara femenina del trial

El hecho de que la piloto lleve entrenando, viajando y compitiendo con hombres desde su infancia no ha impedido que la catalana se haya encontrado en su camino "a muchas personas que han dudado" de su trabajo, explica Laia Sanz en una entrevista con EFE Estilo.

"Desde que decidí dedicarme profesionalmente a este mundo he tenido que soportar todo tipo de comentarios y actitudes", asegura la catalana, quien reconoce que cuando ha entrado en algún equipo nuevo "varios compañeros han dudado si sabía utilizar una moto o no".

Críticas que no solo hacen referencia a su destreza con las motos, sino también referidas a los premios adquiridos por la piloto. "Cuando he hecho trial, si ganaba, muchos de los compañeros hacían comentarios aludiendo a que cómo era mujer, los jueces me regalaban el triunfo".

Sin embargo, lejos de amedrentar a la catalana, esta clase de comportamientos hacia ella le han dado "más fuerza para demostrar que si algo te gusta, lucha, porque podrás conseguirlo aunque la gente dude de ti".

Laia Sanz es todo lo que el mundo deportivo necesita

Pese a que el porcentaje de mujeres en el mundo del motor sea mínimo, la piloto se muestra optimista y reconoce que "ojalá llegue un momento en el que la igualdad de género esté presente en todos los sectores y haya, en cualquier profesión, el mismo número de mujeres que de hombres".

"Aún queda bastante por hacer, pero es cierto que los comentarios machistas cada vez son menos y muchos son los hombres que contestan y se enfadan cuando ven estos comportamientos. No solo es una labor de las mujeres, sino también de los hombres".

Por ello, Sanz ve "una labor fundamental" la difusión de iniciativas como la que ha propuesto Barbie, un proyecto escolar bajo el nombre de "Yo puedo ser", puesto que para la catalana "lo que les transmitimos a los niños ahora es muy importante para el día de mañana porque son el futuro".

"Los padres son una parte muy importante, pero las nuevas generaciones son ellos y hay que transmitirles los valores de igualdad porque ahora mismo son esponjas que absorben todo lo que ven y oyen".

A la pregunta de que le recomendaría a una mujer que quiere trabajar en un mundo donde el porcentaje masculino es mucho mayor que el femenino, Sanz ha concluido: "es muy importante no hacer caso a la gente que critica por envidia o por tener una filosofía machista, lo importante es demostrar lo que vales y luchar por ello".

Gracias a ella, que el mejor motociclista del mundo sea una mujer ya no es un sueño inalcanzable, una compensación que para Laia Sanz no solo significa un premio tangible, sino también un reconocimiento mundial. EFE