Capas Seseña es una sastrería especializada y comprometida con la fabricación artesanal y la calidad, donde la mujer ha marcado la historia de la capa

Madrid, mar (EFE).- Hablar de capas artesanales es, sin duda, un sinónimo de la casa Seseña. Además de la sastrería especializada en capas más antigua del mundo, es todo un referente en cuanto a emprendimiento femenino, tal y como demuestra su historia.

Durante los 119 años de vida de esta firma familiar han vestido sus capas a iconos mundiales como Jane Fonda, Catherine Deneuve o Hillary Clinton;  también a Pablo Picasso, el tenor Plácido Domingo o la Casa Real española, el negocio se ha transmitido de generación en generación, y ha evolucionado igual que lo ha hecho la historia.

Concha Díez, la mujer que revolucionó Seseña

En 1901, Santos Seseña funda, gracias a su visión emprendedora, una sastrería masculina especializada en capas en pleno centro de Madrid. Su sucesor, su hijo Tomás Seseña, tomó el mando en 1923 y a pesar de tener una formación elevada para la época, carecía de las habilidades de un buen comerciante.

Sin embargo, en esta etapa destaca la figura de Concha Díez, esposa de Tomás Seseña, quien tuvo que hacer frente a un negocio masculino en 1960 tras la muerte de su marido, aportando su visión e inquietudes a Seseña a través de la creación de una línea femenina de la capa, que hoy en día constituye el 65% de las ventas de la casa.

Según cuenta en una entrevista a EFE Estilo Marcos Seseña, bisnieto del fundador y director actual de la marca,  su abuela "se vio en una situación difícil, en la que arrastraba las muchas deudas contraídas por su marido. Pero se liberó como mujer,  asumió las riendas del negocio en esa situación y lo sacó adelante".

De ella Marcos Seseña afirma que "era una mujer que había estudiado, leía, tenía muchas inquietudes y deseos latentes que explotaron cuando su marido falleció" y pudo dar rienda suelta a su creatividad consiguiendo que una prenda eminentemente masculina, pasara a ser un diseño deseado por muchas mujeres.

Así es como a mediados del siglo XX, Concha Díez asume la dirección de la empresa, apoyándose a nivel administrativo en Enrique Seseña, uno de los ocho hijos que nació de su matrimonio con Tomás Seseña, que sería quien, posteriormente, heredaría el negocio.

"Mi abuela reestudió las capas y comenzó a diseñar modelos para mujer en 1960, introduciendo así una nueva línea en un negocio aparentemente masculino", explica el director actual de la marca.

Coincidiendo con la llegada al liderazgo de Enrique Seseña, en el año 1965, la entrada de Mari Carmen López Romo, jefa de tienda durante 40 años, supuso "un empujón fundamental para Seseña", siendo de nuevo, la figura femenina un factor determinante para la evolución de la firma. "Vendía como nadie la capa clásica, las mujeres se la veían puesta y producía en ellas una sensación fascinante", comenta Marcos Seseña.

 

"Motivada por la muerte de un hombre autoritario, sale a relucir la inspiración de una mujer que revoluciona Seseña"

Si Marcos Seseña tuviese que destacar una etapa que hubiese supuesto para la firma un antes y un después,  esa es cuando su abuela "tomó el mando", ya que "la línea que lanzó de mujer ofrecía muchas posibilidades, arriesgaba más y era menos clásica". Una gama que, según el bisnieto del fundador, "convirtió a Seseña en lo que es actualmente".

Lejos de que el público masculino se mostrase reacio ante la introducción de una gama de capas femeninas tras sesenta años de historia, "los clientes aceptaron bien esta nueva línea",  y señala que sus señas de identidad son "tratar bien la confección y al comprador. Siempre nos han dado la enhorabuena por nuestro trabajo."

La capa, una prenda de ayer y de hoy

Casi sesenta años después, la capa femenina sigue siendo una de las prendas más cotizadas de la casa Seseña. En la actualidad disponen en su catálogo de catorce modelos femeninos frente a cinco de hombre.

La gran diferencia respecto al número de capas viene dada porque el público femenino "sigue más las tendencias". En estos últimos seis años se han introducido tejidos como el algodón o el lino, además de nuevos colores y estampados.

Hoy en día, el diseño y patrones es variado en las capas. Desde piezas cortas en materiales más finos que se desmarcan de la línea clásica, hasta colores atrevidos que juegan con estampados y eliminan la icónica esclavina de la parte de los hombros. Los patrones también han evolucionado, pasando de ser una circunferencia a ser una parte de esta.

 

Actualmente, la ambigüedad ha llegado a la casa Seseña, ya que el modelo más vendido de la firma es la capa clásica "1901", comprada tanto por hombres como por mujeres,"transmitiendo, de esta manera, una imagen 'unisex'".

Y es que para Marcos Seseña, "el género no es un factor tan importante como la personalidad a la hora de encontrar la pieza perfecta". EFE