La fuerte competencia del calzado en el exterior está provocando que las empresas españolas pongan el foco en la mejora del producto y del punto de venta al cliente para que la compra de calzado español se convierta en una experiencia plena de comodidad y calidad.

Madrid, mar (EFE).- La industria de la moda busca renovarse en cada nueva temporada, y con el aumento de la concienciación social por el cuidado del medio ambiente, las empresas de calzado están apostando por la innovación y la investigación para realizar productos más éticos y ecológicos.

Algunas de estas últimas innovaciones en el sector del calzado han estado presentes en la primera edición de ShoesRoom by MOMAD, el evento organizado por IFEMA en La Nave (Villaverde), que reunió a 85 empresas españolas, italianas, portuguesas, italianas y turcas para dar visibilidad a sus propuestas. Allí se encontraban marcas como Callaghan, Calzados Victoria o Mireia Playà, que mostraron sus nuevas colecciones con una fuerte apuesta en sostenibilidad. El evento también acogió las I Jornadas de Innovación, que se centraron en tres aspectos:  innovación en el retail, innovación en procesos productivos y de gestión, y emprendimiento y digitalización.

Charo Izquierdo, directora de ShoesRoom by Momad, hace hincapié en la importancia de trabajar con las nuevas tecnologías:  “son importantes para la producción, la personalización del calzado y su comodidad”, explica a Efe Estilo. Callaghan es un ejemplo de esa búsqueda de la sostenibilidad y el uso de la tecnología en el punto de venta. En Shoesroom by MOMAD, la marca expuso un gran ordenador donde el consumidor podía decidir un modelo concreto, personalizarlo a su gusto y adaptar las características de amortiguación a su peso. Con esta idea llamada “Callaghan Adaptation”, se busca mejorar el confort adaptando el calzado al pie, y no al revés.  “Este sector 4.0 es innovación y las nuevas formas de comercialización sólo pueden darse gracias a estos avances” explica Izquierdo a Efe Estilo.

Calzados Victoria es otra de las marcas que está apostando por productos que respetan el medio ambiente con su proyecto “No Trace” junto a GomaVial, sacando al mercado su primera zapatilla ecológica fabricada con suelas de neumáticos reciclados. De cada neumático se extraen siete suelas para fabricar 3,5 pares de zapatillas, consiguiendo darle una segunda vida a un neumático que se daba por inservible.

Camper también se une a esta producción más ética, y por ello la marca ha lanzado “Drif Ganxet”, un nuevo modelo hecho con hilo PET procedente de plásticos reciclados que “reducen el desperdicio de material”, y que utiliza empeines y cordones “100% reciclados”.

La Rioja como ejemplo de innovación, investigación y sostenibilidad

La Rioja se ha convertido en una de las comunidades autónomas más importantes en la producción de calzado, con espacios como el Centro Tecnológico de la Rioja (CTCR)  donde buscan “la mejora del producto para incrementar la competitividad, y la mejora del proceso para fomentar al productividad y la flexibilidad en la fabricación”, según explica  el Director-Gerente del centro, Javier Oñate, que expuso sus propuestas en Shoesroom. Con la apertura de fronteras con otros países, la industria del calzado opta por la sostenibilidad y el uso de materiales avanzados (nanotecnología o reutilización de residuos del ciclo productivo) para ser más competitivos. Según explica Oñate, “para diferenciarnos del resto de países, en nuestro país ofrecemos una alta calidad y una relación calidad-precio moderada”.

Las tiendas de moda Mikonos, también riojanas, han obtenido el Premio a la Innovación en el Retail otorgado por ShoesRoom by MOMAD, que está dirigido a las empresas minoristas que apuestan por la originalidad e innovación.

El calzado vegano pero elegante de Mireia Playà

La diseñadora catalana Mireia Playà apuesta por productos que no utilizan materiales de origen animal y busca en sus diseños mantener una apariencia similar a la piel. “Es complicado encontrar productos de calidad y que me guste su estética. Mi objetivo es hacer un producto que sea vegano pero que no tengas por qué saberlo” explica a Efe Estilo la diseñadora. Playà tampoco utiliza colas (pegamentos) que “contengan escamas o espina de pescado”, ampliando su filosofía vegana a todos los aspectos del proceso de producción.

La riojana afirma que la tendencia es el aspecto de piel, así comos los botines, que continúan siendo el producto más solicitado. Según explica,  la tendencia actual es tender a un tipo de producción “más ética y  sostenible”, y pese a ser es un objetivo lento, “muchas marcas lo están implementando”.

Para Playà el calzado español a nivel mundial “siempre ha tenido mucho reclamo por su tradición de fabricación zapatera, y por la calidad que se ofrece” y afirma que en esos aspectos es donde se encuentra el éxito de esta industria.

La marca, que tiene el certificado y reconocimiento de la organización PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales) , rompe con la creencia de que este tipo de calzado debe tener un estilo “tosco” o “antiestético”, y ofrece propuestas originales y elegantes.

La filosofía vegana es una de las tendencias que más ámbitos está conquistando, y el mundo de la moda no es una excepción. Aquellos que deciden optar por una vida vegana demandan productos que respeten su ideología, y propuestas como las de Mireia Playà o el referente en calzado vegano El Naturalista satisfacen las necesidades de un target, que poco a poco, va aumentando.

"Eco friendly" más allá del calzado

No solo las marcas consolidadas están apostando por la innovación, también hay jóvenes diseñadores con apuestas potentes en este ámbito, como Laura Herrero, que ganó el premio Samsung EGO Innovation Project, una de las propuestas de Mercedes Benz Fashion Week Madrid para fomentar el uso de las nuevas tecnologías en el mundo textil.

A su vez,  están desarrollándose nuevas propuestas como Murri, firma que se inspira en el arte, la moda y la estética vintage para ofrecer lo que ellos denominan “slow fashion” con piezas de “edición limitada”. Creada por Selma Casals y Lambert Perera, esta marca utiliza diseños elaborados con tejidos antiguos provenientes de “cupones y finales de serie con muy poco metraje”, a los que añaden accesorios de segunda mano, como botones o broches que hallan en almacenes textiles. Una forma de reciclaje que saca partido a prendas longevas que pueden tener una segunda oportunidad en el mercado. “Sabemos que la tecnología mueve el mundo y apostamos por los tejidos técnicos e innovadores”, explica Casals, una de las creadoras.

 

En cuanto a los accesorios, Canussa ha lanzado una línea de bolsos veganos. Al igual que en el calzado, se busca la imitación y apariencia de la piel. Según explica la marca, para elaborar el forro interior “se reciclan siete botellas de plástico”, y los productos están elaborados por artesanos españoles, con un textil upcycled .

La búsqueda de la sostenibilidad continúa siendo uno de los objetivos más importantes de la industria textil, y podemos ver cómo las empresas españolas y sus diseñadores orientan sus proyectos hacia una fabricación más ética y responsable para cumplir una gran meta: proteger el planeta en el que vivimos. EFE