Los músculos juegan un papel clave en la calidad de nuestra vida cotidiana y, si no se cuidan adecuadamente, podemos perder capacidad funcional más rápidamente

Madrid, mar (EFE).- Con la llegada a la década de los 40 y los 50 se produce una pérdida de masa muscular, una circunstancia que tiene que ver con la cantidad de proteínas que se ingiere, que quizá no sea proporcional con las que el cuerpo necesita.

"Según los expertos, a partir de los 40, cada año que cumplimos se pierde un 10% de masa muscular", y nuestro cuerpo nota cambios como la fatiga, flacidez y cansancio, puesto que el organismo no ingiere las sustancias que necesita, explica Juan Miguel Cervantes, del departamento de comunicación de Nestlé Health Science.

Los hombres de más de 65 años deben ingerir entre 80 y 96 gramos al día de proteínas (1-1.25g x Kg/día), y las mujeres, entre 60 y 72 gramos. Para un adulto sano la recomendación es de 0,8g x Kg/día.

Y es que, aunque España sea uno de los países con mayor esperanza de vida, "la desnutrición a partir de una edad adulta está presente", asegura Cervantes. Un problema que "puede ser eliminado" si la proteína adquiere un significado importante en el organismo y permite desarrollar la masa muscular.

Las proteínas, el factor clave

"Poner atención a los nutrientes que ingerimos es un factor esencial si queremos que la calidad de nuestra vida cotidiana mejore y no lleguemos cansados al final del día", indica.

Entre los nutrientes que el cuerpo necesita para combatir la falta de vitalidad, además de las proteínas, también es importante la cantidad de vitaminas y minerales que se incluyen en las comidas, puesto que "son parte de la formación de estructura y generan y mantienen los tejidos corporales como son los músculos o huesos".

En la alimentación saludable no es oro todo lo que reluce, ya que "comer sano no es sinónimo de proporcionar al cuerpo los nutrientes que necesita", recalca María Matachana, Product Manager de Meritene Proactive, quien asegura que el hecho de que "mucha gente piense así", supone la falta de determinados alimentos en el cuerpo.

Si hubiese que resaltar alguna comida del día en la que casi no se ingieren proteínas, sería el desayuno, "un error que produce una falta de vitalidad a lo largo del día" acarreando un cansancio añadido al organismo.

La ciencia ha demostrado que una nutrición adecuada puede ayudar a gestionar esos cambios normales que experimentan los cuerpos durante la vida y para ello hay nuevas formas que ayudan a mantenerse sano y activo.

Alimentación equilibrada y deporte a partes iguales

El concepto salud y alimentación han ido siempre de la mano. Si no se hace el suficiente ejercicio, las sustancias de reserva pueden aumentar de manera alarmante y con ello, sufrir una pérdida de masa muscular.

Ya lo dijo Hipócrates, un médico de la Antigua Grecia: si pudiéramos dar a cada individuo la cantidad adecuada de alimento y ejercicio, ni demasiado ni demasiado poco, habríamos encontrado el camino más seguro hacia la salud.

Cuando se trata de mantenerse sano, es importante tener en cuenta que las necesidades nutricionales tienden a evolucionar con el tiempo, por ello, la combinación entre alimentación, deporte y salud supone "un equilibrio perfecto" para el cuerpo, especialmente a partir de la madurez. EFE