Anitta no solo es solo un referente de música brasileña, sino que su colaboración con la marca de sandalias Ipanema, confirma que el estilo es un pilar "muy importante" en la vida de la cantante

Madrid, abr (EFE).- "¿Qué cómo soy? Como me despierte", asegura la cantante brasileña Anitta en una entrevista con EFE Estilo, quien explica que dependiendo del día su estilo varía y puede ser "romántico, responsable, alegre, impulsivo, deportista o guerrero".

El hecho de que a la brasileña le "encante" combinar y cambiar estilos, tanto en su vida personal como en profesional, es un factor clave para sus seguidores, ya que estos consideran que "un álbum de Anitta no podría concebirse sin videoclips", donde la cantante, además de dar "mucha importancia" a las letras, también considera su manera de vestir y maquillarse "un elemento esencial".

Declarada "amante de la moda", la artista no solo deja huella de su "particular estilo" en sus discos, donde cada canción va acompaña de un videoclip diferente, sino que las redes sociales también son testigos de su devoción por la moda.

"Siento mucho el cariño de mis seguidores, de Brasil sobretodo porque es donde comenzó mi carrera y, aunque ahora mi público se ha multiplicado, sigo teniendo siempre presente la cultura brasileña en cada una de mis canciones"

"Al público le encanta ver cómo vistes y qué estilos te definen porque, de esta manera, se identifican más contigo", cuenta la cantante.

Anitta presenta su primer álbum trilingüe

El maquillaje también es protagonista en sus "singles", ya que para la artista "cuidar la belleza es un básico" en su día a día, aunque reconoce dar la misma importancia al "make up" como al proceso de hidratación y lavado que realiza "todas las noches" una vez retirados los productos.

Con canciones en inglés, portugués y español que saltan de un estilo a otro sin complejos, Anitta ha lanzado su último disco, "Kisses", su primer álbum trilingüe, donde ha colaborado con artistas como Becky G, Prince Royce, Snoop Dogg o Caetano Veloso.

Un álbum compuesto por diez canciones en el que se ha podido ver a la brasileña más acompañada que nunca, aunque es el "single" que canta junto a Becky G, "Banana", el que más "sentimiento ha transmitido" a la cantante. "Que el resultado de una mezcla de español con inglés sea divertido a la par que pegadizo solo lo consigue Becky G", asegura.

Fue en 2017 cuando Anitta cantó por primera vez en español y hoy, dos años después, su trayectoria profesional ha subido como la espuma y cuenta con colaboraciones como la de J Balvin, Rita Ora, Maluma o Natti Natasha, entre otros.

Sin embargo, lejos de estar conforme por alcanzar grandes éxitos junto a algunos de los artistas más demandados actualmente en el panorama musical, la brasileña quiere seguir colaborando "con multitud de cantantes", entre los que destaca a Pablo Alborán o a Rosalía, con quienes reconoce haber hablado sobre "trabajar juntos".

La cultura brasileña, siempre presente en sus "singles"

Con cinco discos a sus espaldas, la cantante de 26 años cuenta con casi 37 millones de seguidores en Instagram, una cifra que ayuda a que el trabajo de la brasileña sea divulgado por todo el mundo.

"Siento mucho el cariño de mis seguidores, de Brasil sobretodo porque es donde comenzó mi carrera y, aunque ahora mi público se ha multiplicado, sigo teniendo siempre presente la cultura brasileña en cada una de mis canciones", explica.

Aunque el éxito de Anitta traspase fronteras y su discografía se multiplique por momentos, la artista no olvida sus raíces y tiene claro que si tuviese que escoger un único "single" sería "Vai Malandra", lanzado en 2017, cantado en portugués y con más 300 millones de visualizaciones en YouTube, donde la cultura brasileña "fue la pieza clave del éxito".

Así lo ha contando la cantante durante la presentación de su primer álbum internacional junto a Ipanema, la marca de sandalias brasileña, con la que la artista no solo comparte estilo sino también filosofía, siendo para ella "un orgullo presentar al mundo dos de los mejores productos de exportación brasileña: la música y las sandalias", concluye. EFE