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El actor Antonio Banderas asegura en una entrevista en la revista Vanity Fair que no piensa en que vaya a ganar un premio Goya por su interpretación en "Dolor y Gloria" de Pedro Almodóvar porque "ese tipo de cosas son la madre de todas las frustraciones".

Banderas, que fue premiado en el festival de Cannes como el mejor actor por su trabajo en esa película, explica que no piensa en el Goya: "de repente, sale otro candidato mejor y te quedas con cara de tonto. Yo voy a ir a la ceremonia [de los Goya], en principio como invitado; no estoy ni nominado todavía”, indica.

El actor malagueño recibió el Goya de Honor en 2015.

Málaga, su compromiso

Sobre el Teatro del Soho, proyecto escénico que el artista ha impulsado en Málaga, recuerda lo que quiere a su ciudad.

"Estoy invirtiendo cantidad de energía y de fondos, pero merece la pena. Es un viejo sueño… y un lío, porque montar un teatro es complicado", señala el actor que agrega: "Si quieres hacerlo como en Broadway, con 17 músicos en directo y ni una voz pregrabada, se complica todo mucho, pero quiero ofrecer a Málaga una cosa de verdad, no una compañía B ni C".

Y el proyecto no tiene ánimo de lucro, sostiene Banderas, que señala que si hay ganancias se reinvertirán en el teatro y que todos los años invertirá 225.000 euros.

Respecto a las acusaciones de acoso sexual vertidas contra el tenor Plácido Domingo, el actor advierte: “La presunción de inocencia fue un derecho que se ganó mi generación —entre otras— en este país a base de pegarnos en las calles en los setenta".

Por eso, explica que no puede señalar a alguien "sin saber las circunstancias de por qué se producen esas denuncias. "Debemos tener mucho cuidado", agrega.

También habla en la entrevista de la relación entre su hija Stella del Carmen y el joven Eli Meyer: "Es un chico encantador y ya le he dado el ‘sí, quiero”, bromea.

Nicole y Melanie, polos opuestos

Y también sobre su actual pareja, Nicole Kimpel, una persona, dice, totalmente diferente a él: "No tenemos nada que ver. Es una mujer muy discreta, muy tranquila, muy germánica, muy racional y no se altera por casi nada. Me complementa, porque yo soy pura intuición y ahora mismo yo necesitaba de una persona que supiera entender la vorágine en la que me muevo, que la aceptara y que me ayudase (…).

"Creo que no habríamos enganchado tan bien en otra época de mi vida en la que la efervescencia de Melanie era intoxicante. Me atraía muchísimo todo ese mundo. Melanie es una especie de champán de burbujas, una estrella que sabe comportarse. Ella era muy divertida en un momento determinado en que jugamos y lo pasamos muy bien", sostiene Banderas, que recuerda los 20 años que estuvieron juntos como "maravillosos".

Y si Melanie es champán, Nicole sería "un zumo de fruta fresca, totalmente detox", señala.

Sostiene que la culpa [de la ruptura] con Melanie no fue de nadie y no lo consideran un fracaso: "simplemente, llegó un momento en que se agotó el motor que nos movía. Melanie será absolutamente importante hasta el día que me muera" dice el actor que agrega: "nos adoramos". EFE