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Las carreras de Ascot dan siempre para más de un comentario, y no nos referimos a los caballos ganadores. La etiqueta del hipódromo y el vestuario de quienes asisten, durante los cinco días que duran, son todo un alarde de imaginación, excentricidad, pero también buen gusto.

Los sombreros de las damas son siempre fuente de risas, sorpresa o admiración. Este año, sobre el césped, en la cabellera de las señoras se han visto desde himenópteros a tamaño de "Jurasic Park" a flores XXL o plumas del tamaño de un pavo real, los elementos más recurrentes.

Ascot, intensidad en los colores

Colores intensos como el rojo, el fucsia, una amplia gama de naranjas compiten con rosas palo y sobre todo azules, en esta edición.

Llamar la atención parece ser la clave para salir en la foto, aunque se suele repartir a partes iguales excentricidad y buen gusto.

La Familia Real supo como estar a la altura del buen gusto en los complementos, siempre discretos, elegantes

Como si se hubieran puesto de acuerdo Isabel II y Kate Middleton coincidieron en el color, azul, en el lucir flores en su sombrero y pamela. La duquesa de Cambridge supo como desplegar gracia y buen gusto en las carreras.

La Familia Real supo como estar a la altura del buen gusto en los complementos, siempre discretos, elegantes y de diferentes tonos. Solo la princesa Ana, optó por las plumas, ella, una amazona consumada, eligió un sombrero en rafia beige con plumas.

Máxima y Guillermo de Holanda eran los grandes invitados de esta edición. Los reyes de los holandeses ampliaron su visita a Reino Unido y acudieron a la apertura de las carreras de Ascot.

Como es habitual Máxima no decepcionó con un vestido en tono nude, pero sobre todo con la espectacular pamela, del mismo color, cuajada de pequeñas hojas de otoño, ideal para la tarde gris británica en la que cayeron algunas gotas.

Lo divertido es que el sombrero estaba tan ladeado que a la reina le impedía la visión de su interlocutor y divertida, se tuvo que girar en varias ocasiones para dejar ver su rostro.

Ascot siempre un espectáculo. EFE