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El diseñador Juan Avellaneda fue eliminado ayer a las puertas de la semifinal del concurso de cocina "MasterChef Celebrity 4", un momento cargado de emoción en el que, una vez más, demostró que en la cocina, además de tener gusto emplatando, también se puede tener luciendo un delantal.

Lección de estilo en la cocina

El diseñador catalán ha dado una lección de estilo cada miércoles, la noche en la que se colocaba el delantal bajo chaquetas que refulgían en plata o, como en su despedida, eran puro juego de color en lentejuelas. Una elegante despedida de fiesta, en un día triste en la que abandonaba el programa al no consolidar la elaboración de un postre.

Cálido y cercano, Avellaneda ha hecho de la cocina una puesta en escena con chaquetas de flores de intenso rosa que resaltaban sobre un fondo blanco inmaculado. Trajes en rosa palo o de naranja intenso han competido con estampados imposibles de gallos y pollos o florales llenos de exotismo.

Diseños con mucha historia, que en algunos casos han lucido, en otras ocasiones, Aldo Comas o la modelo Nieves Álvarez.

Participar en un programa de televisión no era una novedad para el diseñador, ya lo hizo en "Cámbiame", una experiencia en la que se curtió en naturalidad ante las cámaras y descubrió lo difícil que es encontrar un estilo propio para la mayoría de la gente.

Quizá por eso, Avellaneda se decidió a escribir "Poténciate" (Grijalbo), un manual donde desgrana recomendaciones de estilo para "sacarse partido", comentó a Efe en su presentación.

 El creador asegura que "si te sientes bien con lo que llevas y buscas la mejor versión de ti caminas hasta de manImera diferente".

El esmoquin es una de sus prendas favoritas y es evidente que incluso, entre fogones, con un traje se mueve con total comodidad.

Solo en las salidas fuera de plató el diseñador se permitía un vestuario más informal como con una sudadera verde, la misma que lucían el resto de sus compañeros y un polo granate, que en nada desmerecían su imagen.

"MasterChef Celebrity 4" ha despedido a su concursante más sofisticado, que sin pretenderlo, siempre ha dado una lección de estilo. EFE