EFEMadrid

Es la editora de Vogue Australia, y una de las fotógrafas de renombre la hora de realizar retratos de "street style". Candice Lake ha viajado a España durante la 70 edicion de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, donde ha compartido sus inicios y las claves para triunfar en su profesión.

La fotógrafa confiesa que siempre ha estado vinculada al mundo de la moda, y desvela que sus comienzos en la industria fueron desde el otro lado del objetivo: "empecé como modelo en Nueva York cuando era muy joven, donde tuve la oportunidad de trabajar con fotógrafos consolidados", explica a Efe.

Años después y tras observar de cerca el trabajo de los fotógrafos del momento, decidió que quería dedicarse a la fotografía, por lo que se fue a Londres en busca de algunas de las marcas con las que había trabajado como imagen años atrás.

Fue a Londres a reunirse con firmas con las que había trabajado como modelo y les dijo: "no sé si os acordáis de mi, pero quiero trabajar como fotógrafa."

Gracias a su insistencia y perseverancia, consiguió ganarse un hueco: "me dieron una cámara, y me mandaron a Nueva York a hacer fotos de street style", una categoría de imágenes que en aquel entonces estaba comenzando a gestarse, y sobre la que aún no había normas establecidas ni una gran competencia.

 "Casi no sabía lo que era el "street style", pero fui muy afortunada, porque estaba empezando a crearse un estilo de fotografía que tomaría mucha fuerza en los siguientes años".

Esta categoría de imágenes, en la que se retratan estilismos urbanos tanto de personajes públicos como de desconocidos, brindó a Lake la oportunidad de convertirse en un referente.

 "La calle es la mejor fuente de inspiración de moda, ayer salí a pasear por Madrid y vi muchísimos estilismos que me encantaron", detalla la australiana.

Así es como la fotógrafa se afianzó en el sector, donde después de "luchar mucho", llegaron a su cartera de clientes firmas como Tiffany & Co o Louis Vuitton. Lake explica que las fotografías tomadas a pie de calle dan la oportunidad a "estudiantes o personas con menos recursos" a iniciarse en el sector de la fotografía, para después poder continuar creciendo, como fue su caso.

Además de esta ventaja, incide también la importancia de haber trabajado previamente como modelo, una experiencia de la que se nutre como fotógrafa, tanto en los conocimientos técnicos de posado como a nivel de trato personal.

"Poder empoderar a las mujeres gracias a mi posición de fotógrafa es una de las mejores cosas que me ha aportado haber trabajado como modelo".

Lake, que conoce la perspectiva desde ambos lados del objetivo, recalca que hace falta hacer sentirse "únicas y fuertes a las mujeres", en una industria en la que muchas veces "nada es suficientemente bueno", un cambio de perspectiva en el que "los fotógrafos tienen mucho que aportar".