Clara Salgado | EFEMadrid

Hace mucho que Instagram se convirtió en el mayor escaparate fotográfico del mundo, una plataforma donde millones de usuarios tienen como objetivo publicar su mejor instantánea, un proceso en el que interviene, no solo un entorno llamativo, si no también la pose elegida.

“Cada persona se conoce para mostrar su ‘lado bueno’ en las instantáneas que publica”, ha explicado hoy, en una entrevista a EFE, el fotógrafo especializado en cultura, José Báez, aunque asegura que aquí entra el factor de lo antinatural, puesto que “solo se muestra lo que queremos que se vea”.

Y si se quiere mostrar una figura estilizada, la óptica de las cámaras réflex o de los móviles, “es un factor fundamental”, siendo la utilización de un gran angular que abarque mucho de la imagen lo que produce una silueta más afinada.

“Una de las posturas que más estiliza y es de las más utilizadas entre las ‘influencers’ es la de subir una mano hacia arriba o en diagonal, dejando la barbilla en dirección hacia abajo”, confiesa el fotógrafo, quien asegura que este tipo de fotos “recrean un momento simpático”, a diferencia de las de cuerpo entero con un paisaje de fondo o piernas cruzadas, que “provocan un sentimiento más sosegado, como de rutina”.

Apoyarse en una valla, pared, banco o escalón también hace que la postura del cuerpo se estilice, puesto que la figura se flexiona hacia atrás y la tripa se reduce, algo que igualmente sucede cuando posamos de lado, debido a que el perfil se pronuncia con una curva.

El poner una de las dos rodillas dobladas tiene como resultado que las piernas se vean más largas, otra de las posturas que más triunfa en el mundo “influencer”, especialmente cuando la persona fotografiada lleva “jeans”.

Las fotografías en movimiento son unas de las más utilizadas actualmente, aunque es importante resaltar que para que no salga borrosa, hay que moverse lentamente. “Con una chaqueta ‘oversize’ o un vestido fluido este tipo movimiento dan mucho dinamismo a la instantánea”.

Pero de poco sirve que se muestre una figura afinada si la naturalidad no acompaña a la fotografía, ya que, según Báez, “una imagen fija que estilice tiene que ser natural, por lo que para poder hacer la foto tendremos que realizar el movimiento completo” y, de esta manera, “ver una persona más amable y menos artificial”.

La habilidad del fotógrafo también es un factor que interviene de manera directa en la fotografía, por ello, José Báez concluye que “siempre” intenta buscar “un momento preciso para cada persona”, aunque la naturalidad ante la cámara y ante las situaciones que puedan suceder, “son un factor determinante”. EFE|1011922