Inmaculada Tapia/EFEMadrid

Rodeados de esculturas y arte de siglos, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando descubre en sus salas el arte del bordado en oro, una técnica que da visibilidad a una artesanía que se pierde por falta de manos primorosas y quizá, dentro de poco, de hilos que solo una fábrica en España suministra.

“El bordado del oro es muy importante dentro de la artesanía textil española y queríamos potenciarlo. Si no se enseña se perderá", ha dicho a Efe Silvia Delgado de Torres, cofundadora junto con Teresa Muñoz-Rojas de la empresa Iloema, un organismo que nació con el objetivo de recuperar la artesanía textil española y potenciar el papel de los artesanos.

El museo ha inaugurado la segunda edición de "Hebras de luz", una exposición que se podrá contemplar hasta el próximo 27 de noviembre, que ha contado con la colaboración de la escultora Blanca Muñoz y los talleres artesanos de Jesús Rosado y Borja y José Manuel Martínez Hurtado, que han creado piezas únicas.

Dos piezas

Blanca Muñoz se unió al proyecto al ser una escultora que trabaja con metal. "Pensamos que encajaría con el bordado del oro al ser una técnica que también juega con los volúmenes y el metal", ha explicado Teresa Muñoz-Rojas.

Dos piezas, un biombo y un centro de mesa, realizadas con más de dos kilos de hilo de plata y de colores, bordadas en lino con la técnica del bordado del oro componen el trabajo de los tres artistas en el que han estado trabajando un año para darle forma.

Piezas de serie limitada que se pueden adquirir por encargo, de las que en el caso del tríptico solo se realizarán doce, con un bordado diferente, y en el del mesa quince.

Blanca Muñoz ha asegurado que el proyecto ha sido "muy interesante", en el que ha mantenido un fuerte "vínculo con mi trabajo como escultora y con mi proyecto con transparencias, además de poder enriquecer mi manera de ver el volumen con un trabajo, el bordado" que aparentemente dispone de un volumen más sutil.

Para la artista, el reto ha sido trasladar la flexibilidad de los textiles e imaginarlos como una escultura. "Hemos hecho una escultura textil a partir de una pequeña estructura con telas con una fina capa de aluminio. Algo, para mí, sorprendente".

José Manuel Martínez Hurtado desde su taller de Granada ha ejecutado el biombo con una técnica de malla escalda para conseguir la transparencia mientras que Jesús Rosado y Borja, desde su taller de Écija, ha realizado el centro de mesa

Ambos se dedican, principalmente, al bordado para arte sacro, aunque también realizan incursiones en prendas militares, vestidos de novia o detalles para trajes taurinos, sin embargo, apuntan que este proyecto ha llevado su técnica "a la actualidad del siglo XXI".

Trabajan exactamente igual que "hace 400 años trabajaban nuestros predecesores en el oficio", y se quejan de que quizá ellos no tengan a quién ceder el testigo.

"Las instituciones tienen olvidada a la artesanía y a los creadores. No somos fabricantes en serie. Las subvenciones no pueden estar solo en el cine o la música", apunta Martínez Hurtado, que hace hincapié en que en Andalucía "independientemente de cuestiones religiosas, creamos una ópera en la calle" con las procesiones.

Los bordadores reclaman el valor de los oficios. "Estamos olvidados a pesar de que somos parte de la industria cultural de país. Si permanecemos es porque se siguen demandando piezas", concluye Rosado y Borja. EFE