Carmen Martín/EFEMadrid

El escote y la espalda, que la mayor parte del año aparecen cubierta y sin atender como se debieran, se descubren en verano, ¿pero están listas?

   El verano invita a lucir prendas escotadas, que muestran más centímetros de piel, lo que significa que escote y espalda deben estar listos, como mínimo exfoliados e hidratados.

El escote suele pasar por alto en la rutina diaria de belleza. Su piel frágil y vulnerable, requiere cuidados diarios para frenar su envejecimiento.

 La piel de esta zona es más fina, tiene menos fibras de colágeno y elastina que la de otras partes del cuerpo, por lo que suele ser una zona en la que se instalan cómodamente arrugas y manchas, síntomas que denotan el paso del tiempo junto con la pérdida de firmeza y elasticidad.

El escote no tiene compartimentos grasos, lo que provoca que pierda densidad y se arrugue con mucha facilidad. A partir de los 35 años la ruptura de las fibras de colágeno, las deshidratación, la sobre exposición solares evidente y la acumulación de radiación solar comienza a pasar factura y propician la aparición de arrugas, flacidez, manchas o rojeces.

  La mayoría de las mujeres prefieren lucir la zona del escote a la hora de vestir antes que las piernas. Pero lo que no tenemos en cuenta es que esta zona del cuerpo es la que menos se cuida y por lo tanto, una de las primeras en envejecer.

En casa, se puede empezar por exfoliar la zona de cuello y escote y luego aplicar hidratación específica de Guerlain como la gama de Orchidée Impériale, una crema de textura ligera que, gracias a la gomra de Tara y el algo roja que contiene en su fórmula, se funda con la piel y forma una malla.

Tener un escote bonito también requiere cuidados específicos en manos de profesionales. La esteticista Felicidad Carrera explica que el tratamiento de Ultherapy con ultrasonidos "consigue reafirmar la piel y redensificar al mismo tiempo que elimina las arrugas".

Cuando el deterioro es importante, el doctor Franco Góngora aconseja la mastopexia o elevación de senos, una intervención quirúrgica mediante la cual se corrige la caída del pecho, elevando y remodelando la mama.

Su finalidad es devolver al pecho un aspecto rejuvenecido, corrigiendo el impacto de factores naturales como pueden ser la pérdida de peso, embarazos y lactancias o sencillamente el propio paso del tiempo.

Para el cirujano plástico Martín Anaya la solución más completa y de inmediatos resultados para la zona del escote es la infiltración de plasma rico en plaquetas.

Se trata de una inyección o varias inyecciones, dependiendo del número de sesiones que se precisen, "de un concentrado obtenido del  plasma, un componente de la sangre del propio paciente".

La inyección de este material está considerada una de las herramientas con mejores resultados en la lucha contra el envejecimiento, "por al contrario que otros procedimientos estéticos, no aporta colágeno, ni ácido hialurónico, sino que pone a las células a trabajar para producirlo”.

Con el plasma rico en plaquetas como base, el cirujano plástico suma dos ingredientes al cóctel de belleza para un escote perfecto: el ácido hialurónico que aporta hidratación y mesoterapia, un cóctel de vitaminas y minerales que regenera la dermis.

Espaldas al aire

Las espaldas al aire son el nuevo escote y también requieren cuidados específicos como exfoliación, hidratación o aplicación de "sprays" con color.

Ahora, muchas mujeres busca su lado más sexy y desean los hoyuelos de Venus, la hendiduras lumbares, un signo genético que no se consigue ni con dieta ni con ejercicio, sino con cirugía plástica.

 Miguel Chamosa, médico especialista en cirugía plástica y reparadora, explica que esos hoyuelos se pueden conseguir con un "sencillo gesto quirúrgicos mediante la succión de un pequeño botón de grasa".

Una intervención ambulatoria que se realiza con anestesia local y que permite lucir una espalda como Venus, la diosa romana del amor, la belleza y la fertilidad. EFE