Carmen Martín/EFEMadrid

Grace Kelly, 90 años después de su nacimiento, sigue siendo una de las mujeres más elegantes del siglo XX que lució como nadie los vestidos corte "lady", las falda "midi", los volúmenes XL y los escotes corazón. Su belleza etérea y elegancia inspira, hoy en día, a diseñadores y mujeres de todo el mundo.

Desde que apareció en la gran pantalla, Grace Kelly despertó interés. Grace Kelly es el "genio de la elegancia", ha explicado este martes a EFE el director de la joyería Barcena Ernesto Gutiérrez, quien asegura que el brillo de las joyas jamás "ensombreció su belleza".

Cuando contrajo matrimonio con el príncipe Rainiero, Grace Kelly ya había disfrutado las mieles y los éxitos de Hollywood y se empeño en una tarea compleja: convertirse en la perfecta embajadora del Principado de Mónaco.

 Pronto se convirtió en la princesa más admirada, poseedora de un estilo que cautivaba allá por donde pasaba, daba igual que fuera pantalones, pañuelo atado a la cabeza y gafas de sol que con un vestido de alta costura firmado por Dior, firma que adoraba.

Hace hoy 90 años que Grace Kelly nacía en Filadelfia, en una de las familia más ricas. Su padre, John Kelly, fue un famoso deportista olímpico y después empresario; su madre, una destacada gimnasta.

Grace Kelly rompió moldes en el terrero estilístico y brilló con piezas de alta costura de Christian Dior, Givenchy, Balenciaga o Yves Saint Laurent.

Desde muy joven sintió adoración por el cine y el teatro. Cursó estudios en la Escuela de Arte Dramático, y después se trasladó a Nueva York, donde trabajó como modelo.

 Debutó en el cine con la película "Catorce horas". "Mogambo" (1954). "Crimen perfecto" (1954) "La ventana indiscreta" (1954), "Atrapa un ladrón" (1955), "Alta sociedad" o "El cisne" son algunas de las once películas que protagonizó.

Pero, la rubia americana, conocida como la princesa de Hollywood, lo dejó todo para casarse con el príncipe Rainiero, llevando el glamur del cine al Principado de Mónaco.Para su boda lució un vestido de falda abullonada y ajustado corpiño de Helen Rose confeccionado con cien metros de tul, "un diseño que la convirtió en icono de estilo", dice Gutiérrez, quien detalla que la actriz lució una tiara decorada con flores de azahar talladas en brillantes y adornadas con perlas.

Su finura y elegancia no pasaron desapercibida para los diseñadores. En su honor Gucci diseño un pañuelo de seda estampada mientras que Hermès bautizó con el nombre de Kelly a uno de sus diseñado tras lucirlo la princesa en varias ocasiones.

Grace Kelly rompió moldes

Grace Kelly rompió moldes en el terrero estilístico y brilló con piezas de alta costura de Christian Dior, Givenchy, Balenciaga o Yves Saint Laurent.

Fue pionera luciendo vestido capa, esta temporada muy de moda y vestidos por reinas como Matilde de Bélgica, Mary de Dinamarca o Máxima de Holanda, pero Grace Kelly derrochaba feminidad cuando lucia pantalones vaqueros o pantalones tipo "capri".

Adoraba el blanco y el negro, pero resultaba angelical cuando vestía prendas con tonos pastel, vestidos "lady" de largo midi o faldas lápiz acompañados de la coqueta rebeca sobre los hombros.

Las gafas tipo "cat-eye", los turbantes, las diademas, los sombreros, los guantes y las joyas discretas fueron sus mejores aliados. Evitaba joyas ostentosas o tiaras excesivas, prefería lazadas hermosas anudadas al cuello.

"Prefería piezas sencillas, una de sus favoritas era el collar de tres hileras de diamantes tipo baguette", explica este experto en joya antigua, al tiempo que recuerda que esta pieza fue la elegida por su nieta Carlota en su boda civil con  Dimitri Rassam.

Esta princesa, madre de Alberto, Carolina y Estefania, falleció a los 54 años cuando viajaba en automóvil con su hija pequeña, pero su estilo y su elegancia sigue inspirando.

Carmen Martín