Carmen Martín/EFEMadrid

Tradición, artesanía, innovación y confort son las señas de identidad de Hispanitas una empresa totalmente española y familiar que celebra su 30 aniversario con los pies en la tierra y la cabeza puesta en nuevos proyectos que hablan de sostenibilidad y de economía circular.

La historia de Hispanitas se empieza a fraguar una noche de verano en 1989 cuando Francisco Chico, un hombre curtido en la fabricación de calzado, tienen una reunión con sus hijos Luis y Carlos para crear una marca con la que identificar su producto.

Entre toda las ideas, surgió la de bautizar a las bailarinas que ya salían de su fábricas de Elda (Alicante), conocidas como francesitas, como Hispanitas, un nombre que hoy es bandera del calzado español en el mundo.

"Mi padre tuvo que cerrar sus dos fábricas, y estuvimos durante 10 años peleando mucho por hacernos un hueco en el mercado español", detalla Chico, que junto a su hermano Carlos se lanzaron siendo muy jóvenes y sin experiencia.

 En ese entonces, a principios de 1990, los hermanos Luis y Carlos Chico de Guzmán arrancan con Hispanitas, una firma que nace en el seno de una familia zapatera, ya que su abuelo fundó Alfama en 1925 en el Petrer (Alicante), una modesta empresa familiar de fabricación de calzado de señora en los años previos a la Guerra Civil.

De aquellos época solo permanece intacto el domicilio social, "el resto todo ha ido evolucionando al compás de la innovación y las nuevas tecnologías y la experiencia", ha dicho este jueves a Efe en una entrevista  Luis Chico de Guzmán, CEO de Hispanitas y tercera generación de la empresa.

Cuando una empresa lleva tantos años, pasa como en la vida, que vive momentos buenos, malos y regulares, "pero no hay que rendirse", dice Chico, quier recuerda que comenzó hace 40 años junto a su padre.

 "Mi padre tuvo que cerrar sus dos fábricas, y estuvimos durante 10 años peleando mucho por hacernos un hueco en el mercado español", detalla Chico, que junto a su hermano Carlos se lanzaron siendo muy jóvenes y sin experiencia.

Fueron muchos años tocando puertas, tienda por tienda, para conseguir ventas sin éxito y "casi llegamos a pensar que tendríamos que abandonar el proyecto", hasta que crearon la marca Hispanitas con un concepto innovador y desenfadado.

"La mujer que se ponía nuestros zapatos repetía", cuenta Chico, quien asegura que a partir de ese momento iniciaron un camino ascendente, "sin precedentes en nuestra familia, que de algún modo se convirtió en un referente para el sector del calzado español".

Con la internacionalización la marca despegó, hoy en día ya están en 40 países. "Nos enorgullece que una marca española esté presente en el mundo, y con un nombre tan hispano", dice con una amplia sonrisa, aunque reconoce que no ha sido fácil, "hemos tenido que luchar mucho".

En cuanto a la pandemia, Chico asegura que se está viviendo una situación muy complicada, "durísima", algo insólito que nunca se había vivido, y para lo que nadie estaba realmente preparado.

 "Nos encontramos con un panorama económico desolador, hemos tenido que refinanciar una gran parte de la facturación y en estos momentos la temporada de invierno se está convirtiendo en ruinosa por las escasas ventas de estos meses".

Con todo eso han conseguido mantener la plantilla casi al 100%, que era su principal preocupación al inicio. Y ahora trabajan apoyando a sus clientes, "estando muy cerca de ellos y les ayudamos a rentabilizar las ventas de nuestro producto".

Están orientando el producto hacia los nuevos hábitos de consumo, que han cambiado definitivamente. "Hemos pasado de un calzado y ropa algo más elegante y vestido a otro más casual, de los tacones a los zapatos urbanos con suelas gruesas pero ligeras".

 Por otro lado la demanda se orienta más al mundo digital. "La venta online es algo que todos sabíamos que se iba a imponer, y así está siendo", añade el CEO de Hispanitas, quien asegura que "las nuevas generaciones de compradores han crecido con un smartphone y no renunciarán a ello".

Considera que la sostenibilidad es imprescindible. "Los materiales ecológicos, sostenibles y la economía circular van a ser un potente movilizador de las marcas de moda".

 Advierte de que en esta nueva andadura, la industria del calzado y de la moda tendrá que hacerlo bien, demostrando que lo que se pretende vender es verdad. "No vale solo con contar que un producto es sostenible, hay que demostrarlo".

 "Queremos ser un referente y que el consumidor nos vea como una marca que hace cosas bellas, de calidad y que contribuye a la mejora de la sociedad", dice Chico, al tiempo que reconoce que "esta idea puede resultar utópica, pero en eso trabajamos. Este virus no nos lo va a derribar.

Carmen Martín