Clara Salgado | EFEMadrid

Que la época navideña haya llegado significa muchas cosas: regalos, luces, fiestas, dulces, reuniones familiares…. Pero si hay algo también característico de esta temporada es la aglomeración y concentración de gente que se reúne en las grandes ciudades, una masificación con la que no todo el mundo se siente a gusto.

Por suerte, no en todo el mundo se vive la Navidad de la misma manera, ya que hay destinos donde se puede encontrar un poco de calma sin necesidad de oír villancicos, ver árboles navideños, figuras de Papá Noel o los Reyes Magos o escaparates llenos de luces.

Y como la Navidad es un periodo del año que no deja indiferente a nadie, existen seis destinos donde se puede pasar esta época sin necesidad de vivirla en primera persona.

Marrakech, Marruecos

El clima cálido no es lo único positivo de este lugar, sino que, a ser un país musulmán, la navidad no se celebra. Pasear por las estrechas calles de la Medina, visitar los jardines de Majorelle, el palmeral, las tumbas saadíes o pasar una noche en el desierto del Sáhara son algunos de los lugares en los que refugiarse y huir de la aglomeración navideña.

Además, otra de las ventajas de este destino es que se encuentra cerca de la península, por lo que no es necesario irse todas las vacaciones si tan solo se quiere desconectar unos días.

Islas Maldivas

Qué mejor plan que escapar de las bajas temperaturas y viajar a este archipiélago paradisíaco donde el calor, la playa y el sol serán los protagonistas de la experiencia.  Tumbarse en la arena blanca, bañarse en aguas turquesas, ver arrecifes de coral, bucear junto a especies de peces tropicales o recorrer la costa de alguna isla son algunas de las cosas que esta zona paradisiaca del Océano índico ofrece.

Y es que, el hecho de que la gran mayoría de la población sea musulmana, conlleva a que el ambiente navideño no se perciba por ningún lado.

Agra, India

Como gran parte de la población de este país no es cristiana, sucede algo parecido a los anteriores destinos: el ambiente navideño es muy distinto al de España.

Agra es una ciudad de la India que contiene entre sus calles uno de los mausoleos más famosos del mundo: el Taj Mahal, el monumento más famoso de este país, considerado una de las siete Maravillas del Mundo Moderno, según la Unesco.  Y es que contemplar este monumento mientras se espera la llegada de un nuevo año es un placer que no todo el mundo tiene la suerte te vivir.

San Petersburgo, Rusia

Si no disfrutas de la Navidad pero si del frío y los paisajes cubiertos de nieve, este destino es el idóneo.

Y es que las celebraciones navideñas allí no comienzan hasta el 7 de enero, ya que la gran parte de la población de San Petersburgo es ortodoxa.

Una ciudad que, pese a estar sometida a bajas temperaturas durante gran parte del año, tiene mucho colorido: el Palacio de Invierno de Catalina “La Grande”, el Museo del Hermitage, la Iglesia del Salvador o los Palacios de Peterhof y Pushkin son algunos de los monumentos que contrastan con el color blanco de la nieve.

Kioto, Japón

La navidad no es algo que se celebre de forma tradicional en Japón, pero en Tokio, pese a ser budistas gran parte de la población, la época navideña se vive con mucha intensidad.

Por ello, si se busca paz y tranquilidad, Kioto es una buena opción, ya que la parafernalia navideña es sustituida por jardines de bambú, palacios imperiales,  templos y monumentos budistas y sintoístas, las dos religiones que se practican en Japón.

Bangkok, Tailandia

Aunque de noviembre a febrero sea la época más fría en Tailandia, la humedad desciende y el sol permanece en este lugar, por lo que, si además de huir de la aglomeración navideña se quiere absorber rayos solares, este es un destino perfecto.

Pero el buen tiempo no es lo único bueno de esta ciudad, sino que los mercados flotantes, los templos budistas, el parque Lumphini y los tuk-tuk son algunas de las señas de identidad de este lugar que te sumergirá en lo más profundo de su cultura. EFE