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Iñaki Urdangarin, cuñado del rey Felipe VI, en prisión por un caso de corrupción, ha salido por primera vez de la cárcel abulense de Brieva para trabajar como voluntario en el Hogar Don Orione donde se va a dedicar al cuidado de discapacitados intelectuales.

Urdangarin (1968),esposo de la infanta Cristina de Borbón, hermana del monarca, abandonó la prisión sentado en la parte de atrás de un vehículo. En la puerta le esperaban decenas de cámaras de televisión y fotógrafos desde primera hora de la mañana.

Con pantalón azul marino tipo "docker" y camisa azul celeste con las mangas remangadas, deportivas de cordones azules y bolso-bandolera, Urdangarin se bajo del vehículo tranquilo, lucía buen aspecto, quizá más delgado y con más canas.

A su llegada al centro Hogar Don Orione, fundando en 1967 por religiosos de la Congregación Pequeña Obra de la Divina Provindencia, el cuñado del rey, admirado años antes por ser un deportista de élite que entró en la Familia Real, ha saludado a los periodistas que le preguntaban cómo se encontraba.

Los martes y los jueves durante ocho horas para hacer tareas de voluntariado en las que se ocupará de ayudar en actividades de movilidad y deporte adaptado a discapacitados intelectuales en esta entidad sin ánimo de lucro, un centro residencial y de día para personas adultas con discapacidad intelectual y alto nivel de dependencia.

Urdangarin debe recorrer 103 kilómetros para llegar al centro en el que hará labores de voluntariado y lo tendrá que hacer por sus propios medios, es decir, no será conducido por las fuerzas de seguridad. Deberá estar de vuelta a su celda a primera hora de la tarde, indicaron a Efe conocedoras del dispositivo. EFE