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Juan Vidal ha subido a la pasarela madrileña una colección extraordinaria y delicada, un gran ejercicio artesanal con la que ha convertido a la mujer en una diosa contemporánea envuelta en diseños blancos muy luminosos, de máxima feminidad, una colección que cerró la tercera jornada de Mercedes-Benz Fashion Week Madrid en la que también partiparon Ailanto, Dolores Cortés, Andres Sarda o Brain¬Beast.

 La colección de Vidal titulada "Venus a Roma" habla de la búsqueda de la belleza, "un valor furtivo que cuesta encontrar", ha explicado a EFE Juan Vidal, quien ha estudiado los orígenes clásicos de la belleza para construir una colección ambiciosa, "la más larga de mi historia", dice entre risas.

Tras un viaje por la Italia renacentista y admirar el Nacimiento de Venus de Botticelli, este joven diseñador se enfrentó a su nueva colección con el objetivo de convertir a la mujer en una "diosa contemporánea" con prendas urbanas que mezcla con siluetas sacras.

Desde el primer "look", americana, top y pantalones sacos anudados al cintura hasta los vestidos lenceros con kimono un estilismo muy "boho-chic", se han visto siluetas sencillas realizadas con "figuras geométricas como cuadrados o rectángulos".

En la paleta de color, extraída del Renacimiento, priman blancos, dorados y neutros que conviven con el negro clerical o los azules celestiales. También los rosas, "soy un enamorado de este tono", dice Vidal que ha enriquecido la colección con flores bordadas inspiradas en La primavera de Botticelli.

Ha resultado muy atractivo la falda dorada con pliegues "soleil" combinadas con camisolas estampadas con ángeles a imagen y semejanza de los frescos de Rafael, así como unos vestidos túnicas con racimos de uvas impresas que recuerdan las que pintaba Leonardo o los mini vestidos bordados con cinta de seda que imitan la ornamentación de las vasijas romanas.

Pero la joya de la colección ha sido el vestido "Venus", una túnica blanca con hermosos pliegues que la modelo ha lucido cubriéndose el pecho con la mano, como la Venus de Botticelli, "el primer desnudo femenino de la historia", recuerda el diseñador.

Otra de la pieza llamativa: un vestido creado con dos círculos, uno dentro de otro, que Vidal ha confeccionado a partir de una creación de Balenciaga.

Opulenta, femenina y contemporánea, así ha sido el nuevo trabajo de Juan Vidal al que ha incorporado muchísimos complementos, como brazaletes, pasadores y pendientes dorados que incluían peces, alimento que se utilizaba en la Antigua Roma para agasajar a la alta sociedad, símbolos de buena ventura que se codean con otros accesorios en forma de corazón, símbolo de la casa Juan Vidal.

 La moda como crítica social

La moda es fiesta, ironía y crítica social. Así lo ve y lo siente Ángel Vilda, alma de la firma Braind&Best, "la moda es disfrute, una expresión artística", dice este diseñador que prepara sus desfiles como un espectáculo para que la gente se lo "pase bien".

En su nueva colección, que se llama "Taboo", muestra todo lo que está prohibido desde la ironía, el sarcasmo y el cinismo, "donde hay prohibición hay deseo", dice Vilda.

A lo largo de la colección mezcla mensajes contradictorios y provocadores, así se ven versos de la Biblia superpuestos en frases de los Sex Pistols o analiza el carácter bipolar de los superhéroes, "porque no todo es blanco ni negro, todo cabe en esta firma".

Y ese cajón, que parece desastre, pero es de talento, Brain&Beast hace un homenaje a  Marilyn Monroe por la que siente fascinación con un "look" que incluye un bolso con barbitúricos, "me fascina la complejidad mental de esta rubia tan desequilibrada, incapaz de organizar sus ideas", dice entre risas.

En su critica social también toca a la Monarquía, y lo hace plasmando un naipe del rey de corazones sobre una camiseta gris.

Y en este desfile loco y divertido, pero muy bien cosido, aparece la mítica túnica de Teresa de Calcuta transformada en vestido de noche, prendas que se combinan con calconcillos convertidos en bolso y originales zapatos, una fusión que camina entre la famosa bailarina de Chanel y los zapatos de Gucci con el estribo.

 El baño de Dolores Cortés inspirado en Matisse

Dolores Cortés toma como referente la obra de Matisse, colores y dibujo que traduce en una línea de baño en la que bikinis y bañadores aparecen con estampados florales, geométricos y de rayas, "coloreados en tonos vivos pero no estridentes", explica Dolores Cortés, diseñadora de la firma desde que su madre creara su primera bañador hace más de 65 años.

La línea de baño, con bikinis, bañadores y trikinis, presentan líneas fluidas en las que los nudos, flecos, borlas, volantes y frunces rompen los patrones tradicionales. "Seguimos trabajando con los patrones de mi madre", dice Cortes, que en esta ocasión ha contado con una modelo especial, Águeda López, esposa del cantante Luis Fonsi.

La nueva colección de Ailanto, "Still Life", tiene un mensaje claro: salvar y conservar los océanos. Una idea que también trasladan a la escenografía colocando a modo de collar de perlas bolas hechas con los envoltorios de plástico en los que llegan protegidos los tejidos al estudio de esta firma.

Como es habitual en su trabajo, los hermanos Iñaki y Aitor Muñoz vuelven a inspirarse en la pintura para crear sus propios estampados. En esta ocasión, en las naturalezas muertas de la pintora del siglo XVIII Anne Vallayer-Coster.

A partir de esos bodegones, Ailanto ha ideado una colección con muchas prendas superpuestas adornada con corales, conchas, perlas, estrellas o caballitos de mar, con los que ha creado prendas fluidas.

Aunque el vestido, ligero y liviano, es el epicentro de la nueva colección primavera-verano 2020, sobresalen chaquetas camisones, ligeras capas, chalecos construidos a base de perlas, blusas con mangas abullonadas o faldas pareo.

Especial interés ha despertado una serie de piezas rojas estampadas con lirios, así como un vestido lencero en tono coral, bordado y realzado con abalorios del universo marino, traje de chaqueta combinada con una blusa de lentejuelas cosidas en forma de red.

Después, Andres Sarda, bajo la dirección creativa de Nuria Sarda, sitúa su colección en un "resort" americano con cabañas de madera y un bonito lago para bañarse.

Una historia que viste con una colección de lencería y piezas de baño llenas de fantasía, en la que también aparecen prendas exteriores que actúan pero no eclipsan.

Al despertar, en la habitación se ve una lencería sofisticada, con encajes superligeros, en ocasiones adornados con plumas, detalles de cristal y vivos rasos.

En la parte de baño destacan prendas de piqué con volumen y un trikini anudado con coquetos lazos en tres colores: azul, camel y amarillo.

Otra pieza con encanto es un bikini de croché con braga alta adornada con caprichosos volantes, una delicia que ha dado paso a prendas de tarde, "ideadas para cuando las chicas van al autocine", explica Nuria Sarda quien juega al contraste entre lo interior y el exterior y propone prendas de "denim" y "tartán".

La noche es opulencia y diversión en el parque de atracciones, una idea que desarrolla con piezas de encajes y sedas en tonos tan dulces como el algodón de azúcar. La traca final un vestido de tul plumeti, elegancia y osadía.

Daniel Rabaneda, al frente de Angel Schlesser, renueva los patrones de la firma sin tirar de archivo. Este joven pero curtido diseñador, familia de Paco Rabanne, presenta siluetas masculinas adaptadas a la mujer en una colección "con rollo relajado".

Desde que Rabaneda llegara a Angel Schlesser en febrero de 2018 ha estudiado y observado la sencillez de las formas, el minimalismo de esta casa que desde principios de 2016, el 75 por ciento de la marca pertenece a Óscar Areces.

"He estado observando el trabajo anterior, he aprendido mucho, tenemos muchas cosas en común, ahora me he atrevido a hacer cosas nuevas, pero siempre bajo la coordenadas de la simpleza", ha contado antes del desfile, en el que se han visto prendas en tonos muy lavados "como si estuvieran comidas por el sol".

Sobre la pasarela se ha visto una colección que fusiona el mundo urbano con el natural. Chilabas, trajes de chaqueta, vestidos plisados y un interesante punto con falso canalé arman una colección en la que por primera vez Rabaneda ha trabajado vestido de largo, para la noche.

"No soy de hacer vestidos largos, ha sido todo un reto", dice este diseñador, que ha mostrado mucha transparencia, algo inusual en su universo creativo, pero que ha llevado a cabo con gran gusto. Todo un acierto