Carmen Martín | EFEMadrid

En apenas 24 horas, en la agitada agenda que tiene la familia Real en los Premios Princesa de Asturias, la reina Letizia ha lucido cuatro modelos muy acertados.

La reina Letizia para el debut de su hija Leonor en los Premios Princesa de Asturias ha vuelto a optar por un vestido rojo burdeos con detalles "glitter", "su color fetiche", apunta el experto en protocolo social y etiqueta de RedScreen Miguel del Amo, quien considera que es un tono que la favorece "muchísimo".

El vestido con escote en "uve", manga corta, largo midi y fajin con detalles, esta confeccionado en seda y lo firma Felipe Varela, su diseñador favorito para las grandes ocasiones y para los Premios Princesa de Asturias desde que debutara en el 2004.

Un vestido que ha combinado con zapatos de salón de ante burdeos y una cartera de mano joya plateada, aunque lo más llamativo de su estilismo son unos pendientes con piezas ovaladas con cuatro rubíes y dos filas de diamantes.

Entre vivas y aplausos fueron recibido la familia Real en la plaza de la catedral del Ayuntamiento de Oviedo. Para el primer acto de bienvenida, en doña Letizia lució un sobrio vestido cruzado azul grisaceo de corte midi; un diseño sencillo que combinó con unos zapatos rojos con efecto de piel de cocodrilo con mucha personalidad.

 Para culminar el estilismos, la reina apostó por un recogido bajo, de aire desenfadado y, como única joya, pendientes colgantes.

Horas, más tarde, para asistir al tradicional concierto previo a los Premios, eligió un "look" de impacto de dos piezas que consistía en un pantalón negro tobillero con efecto "fit" combinado con un fabuloso corsé con tejido de microplisado en rosa empolvado y adornado con delicadas plumas, una conjunto sofisticado y románticos que se remataba con una lazada de terciopelo.

Este conjunto, firmado por la firma española The 2nd Skin Co., se completaba con stilettos negros y cartera de mano y pendientes de brillantes negros.

En cuanto al peinado, doña Letizia volvió a lucir el cabello recogido, en un moño bajo con mechones sueltos, que ofrecía un aspecto casual. Destacaba el maquillaje de ojos en tonos cobrizos, largas extensiones de pestañas y labios con un brillo muy natural.

Para las audiencias, la Reina se ha decantado por un vestido de línea lápiz, escote a la caja con gran lazada al cuello y bordados en con flores en relieve en 3D, una apuesta gris muy elegante que ha acompañado con zapatos negros.

Este diseño, de la casa Pertegaz (diseñador que realizó su traje nupcial, ha ido acompañado por los pendientes de diamantes que don Juan Carlos y doña Sofía le regalaron con motivo de su enlace con Felipe VI. EFE