Ana López Vázquez | EFEMadrid

El "Black Friday" se ha convertido en una celebración, como muchas otras, importada del país americano y que ya se ha establecido en España como una moda más, pero en este día hay firmas nacionales que han decidido no sumarse al consumo desmedido de compras que se promueve.

"Si un fontanero o un médico en "Black Friday" no hace descuentos, ¿por qué lo tienen que hacer los artesanos?", se cuestionan en una entrevista a EFE desde The Extreme Collection, marca cuyas prendas son artesanales, 100% hechas en España y su filosofía es apostar por el "slow fashion".

Sus piezas estrellas incluyen chaquetas, con precios que rondan los 300 euros, y otras prendas de punto en las que trabajan profesionales como patronistas, bordadores y un amplio abanico de especialistas.

“Nuestro proceso de fabricación tiene en cuenta el impacto sobre el medioambiente y ante todo, cuidamos las condiciones de trabajo de nuestros empleados", aclaran desde la firma española, y añaden que "los periodos de rebajas continuos empobrecen a la industria e incitan a la explotación".

El 31% de los españoles compra durante este "viernes negro", que se suele alargar todo el fin de semana, productos que no necesita y finalmente termina por arrepentirse al hacer una compra bajo un impulso y no por carencia, según recoge un estudio de Milanuncios.

Al igual que The Extreme Collection, en Isalda, tienda de bolsos de mano, están ligados a la producción artesanal y se desvinculan de este día de ventas compulsivas y critican el "innecesario bombardeo" de anuncios.

"Una herramienta más de marketing muy ligada al consumo en masa, compulsivo e innecesario que alimenta una psicología del poseer más allá de la pura necesidad", explican desde el departamento de comunicación de la firma.

La presión por los descuentos lleva incluso a determinadas marcas a poner un marcador en sus páginas web para contabilizar las horas, días, minutos y segundos que quedan para el "Black Friday", creando una mayor expectación en el consumidor.

¿Una posible solución?

Además de no sumarse a los descuentos de este día, otra de las maneras de luchar contra ello y de intentar concienciar al consumidor de sus efectos la tiene Hemper, donde han apostado por en vez de bajarle el precio, darle más valor al producto, poniendo un kit de ciencias naturales dentro de cada pedido durante esta semana.

"No nos podemos permitir rebajar los precios, y pensamos que fechas tan compulsivas llevan a que te compres cosas que no necesitas y, sobre todo, por la cantidad de contaminación que esto implica", aclara Marta Aguilar, directora de comunicación de Hemper, firma de mochilas de cáñamo confeccionadas a mano.

Otra de las marcas más conocidas por su compromiso con el medio ambiente y la apuesta por tejidos y materiales sostenibles es la firma de ropa Ecoalf, que como cada año, dice "no" a esta celebración y publica un vídeo para concienciar la realidad de la industria de la moda pronta.

Pero la industria de la moda no es la única que se suma a este movimiento del "no Black Friday". La compañía de cosmética fresca, Lush, nunca suele aplicar por norma general descuentos a lo largo del año, salvo el día que hacen liquidación de los artículos especiales de Navidad.

Según Lush,"la mayoría de baños están repletos de productos que ya nadie quiere, comprados por equivocación porque el envase llamaba la atención o había alguna oferta tentadora. Al final acabas con los armarios del baño hasta arriba de productos que no quieres y no usas, a una parada de acabar en la basura y después en el vertedero".

Aunque cada "Black Friday" se suman más marcas, sobre todo las grandes multinacionales, queda claro que también existen otras firmas que toman conciencia de las consecuencias de este día y se posicionan en contra de los descuentos desmedidos.