EFEMadrid

Tras seis meses sin agenda, la princesa Leonor ha acapaado todas las miradas en el Palacio Real durante la entrega de las Medallas de la Orden del Mérito Civil.

Felipe VI y doña Letizia, acompañados por sus hijas la princesa Leonor y la infanta Sofía, han presidido el acto en el que se han entregado 41 órdenes del mérito civil, celebrado en el Palacio Real y que coincide con la conmemoración del quinto aniversario de su reinado.

   Leonor de Borbón, con un estilismo más maduro en el que no existía detalles infantiles, accedido al Salón de Columnas del palacio poco después de que lo hicieran el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el ministro de Asuntos Exteriores en funciones y Gran Maestre de la Orden del Mérito Civil, Josep Borrell.

Durante estos cinco años, desde que su padre fuera investido como rey de España, Leonor se han mantenido en un discreto proceso de formación y aprendizaje, salvo en contadas ocasiones en las que han aparecido junto a su padres y abuelos.

Leonor y sus confidencias con su padre

Hoy ha vuelto a acaparar todas la miradas y para la ocasión han lucido un vestido por encima de la rodilla, cuello caja y manga al codo jaspeado en blanco y rojo, un modelo que ha combinado con bailarinas rojas rematadas con un lazo.

Durante estos cinco años, desde que su padre fuera investido como rey de España, Leonor se han mantenido en un discreto proceso de formación y aprendizaje

Con el cabello suelo, peinado hacia un lado, la princesa de Asturias lucía su pecho izquierdo el Toisón de Oro, que le impuso su padre el 30 de enero de 2018, el día que cumplió 50 años. Aquel día, don Felipe le marcó el camino que deberá transitar guiada "permanentemente por la Constitución, cumpliéndola y observándola".

El acto se ha iniciado con la interpretación del himno nacional a cargo de un cuarteto de cuerda de alumnas de la Escuela Superior de Música Reina Sofía.

Los reyes han tomado asiento y a la derecha del monarca lo ha hecho la princesa de Asturias, quien ha mantenido confidencias con su padre durante el acto, seguramente el Rey daba detalles de la entrega de condecoraciones.

 Mientras la infanta Sofía ha ocupado un lugar situado a la derecha de su madre, quien ha estrenado un vestido largo midi azul celeste sin mangas y cuello a la caja. El modelo, cortado a la cintura, se adornaba con dos botones de fantasía cuajados se cristales.

La Reina, muy pendiente del comportamiento y la corrección de sus hijas, completaba su estilismo con zapatos de salón nude y cartera de mano celeste. Las joyas elegidas para conmemorar el quinto año de reinado han sido discretas: pendientes de oro blanco y agua marina y pulsera de brillantes y zafiros.

Los cinco años de reinado de Felipe VI no son la única efeméride que se conmemora hoy, 19 de junio, ya que en ese momento tomó el testigo de su padre como heredero a la Corona en el mismo momento en que fue proclamado jefe del Estado.

Desde entonces, sus apariciones han sido discontinuas, aunque el pasado año marcó un punto de inflexión en su papel institucional que este año se reforzará con su estreno en Oviedo en los premios Princesa de Asturias en octubre y en los de Girona en noviembre, en su primera visita a Cataluña.

"Estaba muy nerviosa, pero lo ha hecho divinamente", comentó el rey Juan Carlos ese mismo día para enjuiciar el papel de su nieta.

Siete meses después, llegó otro momento relevante en el principado, como fue su primer viaje oficial a la basílica de Covadonga (Asturias) con sus padres y su hermana, la infanta Sofía a la que está muy unida.

Como lo definió Felipe VI, fue "un día para la historia" por el simbolismo del lugar y del momento.

La puesta de largo institucional prosiguió el 31 de octubre, cuando la primogénita de los reyes, en su 13 cumpleaños, pronunció sus primeras palabras en un acto con motivo del 40 aniversario de la Constitución, cuando leyó el artículo, que reza que la forma política del Estado es la monarquía parlamentaria.
"Estaba muy nerviosa, pero lo ha hecho divinamente", comentó el rey Juan Carlos ese mismo día para enjuiciar el papel de su nieta.


Leonor de Borbón es buena estudiante

Leonor de Borbón cursará a partir de septiembre tercero de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en el colegio privado de Santa María de los Rosales de Madrid.
Del entorno de la heredera ha trascendido que es muy buena estudiante, domina el inglés, aprende francés y algún otro idioma, que, según algunos medios, en un principio fue el chino y ahora el árabe, y muestra interés en disciplinas como la robótica.

El deporte es otra de sus diversiones, entre ellos, la gimnasia, el esquí, la hípica o el bádminton, como la reina reveló hace dos años a la campeona Carolina Marín, a quien propuso, incluso, dar clases a sus hijas en el Palacio de la Zarzuela