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La diseñadora de joyas Helena Rohner hace tiempo que realiza incursiones en el mundo del diseño de interiores y la decoración. La última tiene que ver con la comodidad, la elegancia y la sobriedad, características intrínsecas a sus propuestas de joyería.

Puffs-joya

En esta ocasión, Rohner se ha aliado con la firma Gancedo, a punto de cumplir 75 años dedicados al textil y el interiorismo, para crear una colección de puffs-joya "porque están inspirados en piezas de joyería, con telas exquisitas y formas orgánicas de cantos rodados".

En este diseño Gancedo da también un salto al mobiliario, una manera de ver cómo sus telas cobran vida en piezas concretas, donde la tradición y la creatividad de la directora de diseño de la firma, Emmeline Gancedo, se han aliado con el buen hacer de Helena Rohner para crear piezas sencillas con materiales nobles.

"El terciopelo es un textil muy especial, con el pelo muy corto y brilla según el haz de luz"

Un proyecto que les ha llevado casi dos años, explican entre sonrisas, ambas. "Tardamos mucho en concretar en qué piezas íbamos a concretar esta colaboración y nuestro gusto por combinar materiales", dice la diseñadora de joyas.

Lino y terciopelo han sido los tejidos elegidos, combinados en tono gris, verde aguamarina y rosa empolvado. "El terciopelo es un textil muy especial, con el pelo muy corto y brilla según el haz de luz", comenta Emmeline Gancedo, que apunta que los tintes utilizados son ecológicos.

Para Rohner, los puffs, "Pebbles", pueden ser un complemento perfecto para cualquier estancia y decoración, pero también se pueden considerar "elementos escultura para el hogar, un lujo en el que poder sentarse, pero también en los que apoyar cualquier cosa".

Un lujo rústico en el que se mezcla joyería y decoración, "un capricho" con una edición -según explican- de verano y otra de invierno, en tres tamaños diferentes, que se pueden combinar juntos o por separado, creando un lenguaje diferente en cada ocasión. EFE